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OCU advierte repunte de la inflación: el IPC se dispara al 4,3% impulsado por energía y carburantes

16 sep. 2026
  • El IPC alcanza el 4,3% impulsado principalmente por la energía y los carburantes, que concentran gran parte de las tensiones inflacionistas.
  • Las subidas de precios no son generalizadas: alimentación fresca, energía y algunos productos tecnológicos explican buena parte del repunte.
  • OCU solicita impulsar estrategias fiscales que protejan a los hogares más vulnerables en el ámbito de los alimentos y los carburantes.
  • Más información en este enlace.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte del repunte de la inflación tras la publicación del dato definitivo del Índice de Precios de Consumo (IPC) correspondiente al mes de agosto, que sitúa la tasa interanual en el 4,3%, frente al 3,6% registrado en julio. El aumento mensual del 0,7%, muy superior al 0% observado en agosto del año pasado, reaviva los temores a un nuevo episodio inflacionista.

 

El análisis detallado de los datos pone de manifiesto que la subida de la inflación no responde a un aumento generalizado de todos los productos, sino que se concentra especialmente en sectores vinculados a la energía y determinados bienes de consumo.

 

Entre las mayores subidas registradas durante agosto destacan los combustibles y productos energéticos. El gasóleo aumentó un 11,5%, mientras que la gasolina lo hizo un 8,2%. También se encarecieron los combustibles líquidos utilizados para calefacción, con un incremento del 8,4%, así como el butano y el propano, que subieron un 3,6%. Por su parte, el precio de la electricidad registró un aumento más moderado, del 0,7%, aunque continúa siendo una de las partidas con mayor impacto en el presupuesto doméstico.

 

En alimentación, OCU observa una evolución desigual. Si bien la mayoría de los productos mantiene variaciones moderadas, algunos alimentos frescos experimentaron aumentos relevantes. Las legumbres verdes frescas o refrigeradas lideraron las subidas con un incremento del 19,1%, seguidas por las bayas frescas, que aumentaron un 2,6%. También se encarecieron las hortalizas de hoja o tallo, como lechugas, espinacas o apio, con un 2,4%, y productos como tomates, pimientos y pepinos, con un alza del 1,6%.

 

La organización señala igualmente la evolución de determinados productos tecnológicos en un contexto internacional marcado por las tensiones en las cadenas de suministro y el mercado de microprocesadores. Los precios de ordenadores, portátiles y tabletas aumentaron un 7,6%, mientras que dispositivos como relojes inteligentes, libros electrónicos y navegadores GPS se encarecieron un 4,0%. Los teléfonos móviles registraron una subida del 1,9% y las consolas y videojuegos del 1,7%.

 

A diferencia de otros meses estivales, las actividades relacionadas con el turismo y el ocio tuvieron una incidencia limitada en el aumento general de los precios. Las excepciones más destacadas fueron el alquiler de vehículos sin conductor, que se encareció un 17,2%, y los servicios relacionados con caravanas y autocaravanas, cuyos costes subieron un 12,0%. También aumentó el precio de los vuelos internacionales, con una variación del 5,9%.

 

Sin embargo, OCU subraya que durante el mismo periodo también se registraron descensos significativos que contribuyeron a moderar parcialmente el impacto inflacionista. Entre ellos destacan la bajada del 14,1% en los vuelos nacionales y del 12,4% en el transporte ferroviario de pasajeros. En alimentación, las frutas tropicales, los dátiles y los higos redujeron su precio un 9,9%, mientras que los cítricos frescos bajaron un 6,1%. Otras frutas frescas estacionales, como melones y sandías, registraron una disminución del 2,1%.

 

La organización recuerda que este contexto ha influido en decisiones recientes de política económica y monetaria, como la subida de los tipos de interés aprobada por el Banco Central Europeo (BCE) y la recuperación parcial de los incentivos fiscales al gasóleo desde el pasado 1 de septiembre. Aunque todavía es pronto para evaluar el alcance de estas medidas, OCU valora positivamente que se hayan activado mecanismos destinados a contener las tensiones sobre los precios. No obstante, la organización considera esencial reforzar las medidas que favorezcan la competencia, la transparencia y la eficiencia de los mercados, así como impulsar políticas que protejan especialmente a los hogares más vulnerables.

 

  • El precio de los alimentos sigue siendo un 36% más caro que hace cinco años. Una situación que, a juicio de la Organización, precisaría de una nueva bajada del IVA, recuperando los valores reducidos del año pasado, al tiempo que vuelve a solicitar la consideración de la carne y al pescado como alimentos básicos de modo que se les rebaje el IVA del actual 10% al 4%.

     

  • Además, OCU pide mantener los descuentos en los carburantes hasta que la evolución interanual no supere el 15%, porque, de lo contrario, el próximo mes, el gasóleo subiría más de 20 céntimos.

 

Esta Esta información ha sido elaborada por un equipo de profesionales de OCU que, en colaboración con otras organizaciones de consumidores miembros de Euroconsumers y una red de laboratorios certificados, analizan desde 1975 los principales productos y servicios de consumo. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan más de 160.000 socios activos y 1.590.000 simpatizantes.

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