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Cervezas con limón: poco limón y las mismas calorías que una cerveza clásica, advierte OCU
24 jun. 2026El perfil ligero y refrescante, bajo en alcohol, de las cervezas con limón, son características que se priorizan en los meses más cálidos del verano y que disparan su consumo. No obstante, un análisis de 23 cervezas tipo Radler y 7 tipo Shandy realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que su contenido real de limón es poco menos que testimonial, cuando no inexistente; mientras que su aporte calórico es comparable o incluso superior al de una cerveza clásica o un refresco.
En efecto, OCU advierte que si bien la imagen del limón es el elemento más destacado en este tipo de cervezas, la cantidad real que contienen es mucho menor de lo que podría esperarse: las cervezas Radler apenas incorporan entre un 0,7% y un 5,5% de zumo de limón; y las Shandy directamente no llevan limón, su sabor a cítrico proviene de los aromas añadidos. Pero es que además, la cantidad de cerveza que contienen es igualmente limitada: entre un 36% y un 90% en las Radler; y entre un 15% y un 25% en las Shandy. De hecho, el lúpulo de algunas de estas cervezas no procede de la flor, sino de extractos, una solución más económica pero menos fiel a la elaboración tradicional.
Así, el amargor propio del lúpulo queda a menudo en un segundo plano, superado por el ligero dulzor del aportan los azúcares y jarabes de glucosa que se añaden. Azúcares sencillos que incrementan el aporte calórico hasta las 134 kcal de media en una lata de Radler; y hasta los 149 kcal de una de Shandy. Cantidades similares o incluso superiores a los de una cerveza clásica, que en el caso de esta última responden a un mayor contenido de alcohol: 4,7% de media, por el 3,2% de las cervezas Radler y Shandy. Aunque también pueden encontrarse versiones sin alcohol o 0,0% que reducen de forma apreciable el aporte energético.
Otro aspecto que distingue a las cervezas con limón es su excesivo aporte de aditivos. Más allá de los aromas a cítricos que incorporan todos los productos, es posible encontrar hasta siete aditivos distintos en una misma lata. Los hay para dar color, conservar la bebidas, evitar la oxidación, estabilizar la mezcla o potenciar el dulzor. Algunos como el benzoato sódico, siguen generando controversia y se han penalizado en el análisis, advierte OCU.
En cuanto a su degustación, las cervezas de tipo Radler se aproximan un poco más al aspecto y sabor de una cerveza tradicional. Un factor que influye decisivamente en su calificación global, en la que destacan tres cervezas Radler de marca blanca por su buena relación entre calidad y precio, como es el caso de Höchster (Consum), Ramblers (Dia) y Holbrand (Alcampo).
Por cierto, son productos en un nivel de precios similar a las cervezas clásicas. Con el fin de ayudar a comprarlas al mejor precio, OCU aconseja consultar la app OCU Market. Además, permite encontrar los comercios más baratos de la zona: recoge el precio de 150.000 productos de alimentación y droguería. Basta con leer el código de barras del producto o introducir su denominación.
Esta información ha sido elaborada por un equipo de abogados, economistas, estadísticos, ingenieros, profesionales de la salud y la alimentación, editores y diseñadores de OCU que, en colaboración con otras organizaciones europeas de consumidores y una red de laboratorios independientes, analizan desde 1975 los principales productos y servicios de consumo. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan sus 180.000 socios activos.
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