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OCU advierte sobre la falta de eficacia antimosquitos de las pulseras y los aparatos de ultrasonidos

11 ago. 2026
  • Las pulseras repelentes solo protegen la zona que rodea la muñeca, mientras que los aparatos de ultrasonidos siguen sin contar con la evidencia científica que respalde su eficacia.
  • Los sprays, geles y barras repelentes para aplicar sobre la piel sí son productos eficaces. Sobre todo si incluyen DEET, pero también a base de icaridina, citrodiol o IR 3535. Los aceites esenciales son otra opción, pero menos duradera. Si el mosquito está dentro de la vivienda, puede recurrirse a los insecticidas en spray o en enchufe, pero sin abusar.
  • Además, es recomendable volcar cualquier objeto con agua estancada que pueda contener huevos de mosquito, usar mosquiteras en casa y, en zonas de riesgo, vestir con manga y pantalón largo.

 

Con la llegada del verano y el aumento de la actividad de los mosquitos, vuelven a proliferar los productos que prometen mantenerlos a raya. Sin embargo, no todos ofrecen los resultados que anuncian. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que las pulseras impregnadas con repelente no protegen más allá de la zona que rodea a la muñeca, mientras que los aparatos de ultrasonidos continúan sin contar con la evidencia científica que respalde su eficacia para alejar a los mosquitos.

 

En su lugar, OCU aconseja el uso de los repelentes cutáneos en espray, gel o barra, que actúan alterando los receptores olfativos del mosquito e impiden que localice con facilidad a la persona. No obstante, su efectividad depende tanto del principio activo usado como de su concentración. Los más potentes, los productos formulados con DEET (N,N-dietil-m-toluamida), aunque pueden provocar irritación y alergia, por lo que no deben usarse en menores de dos años; y en adultos basta una concentración del 20%, al menos en España. La icaridina o picaridina es otro principio activo eficaz, y a una concentración del 20% protege también hasta seis horas. Otras sustancias útiles, aunque un poco menos eficaces son el citriodiol y el IR 3535. Los aceites esenciales (geraniol, aceite de lavandin, lavanda) apenas protegen durante media hora tras su aplicación, pero también son menos tóxicos.

 

En caso de que los mosquitos ya hayan entrado en la vivienda, los insecticidas domésticos pueden ser una herramienta muy útil. Disponibles en aerosol o en difusores eléctricos, no repelen a los insectos, sino que los eliminan. Aun así, OCU recomienda utilizarlos con moderación, ya que a largo plazo sus principios activos (las piretrinas) podrían resultar tóxicos. Por eso conviene ventilar las habitaciones tras su aplicación y desconectar los difusores durante el día cuando no sean necesarios.

 

Otra opción interesante y nada tóxica es un ventilador. Al mover el aire dispersa el CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel, que son los principales focos de atracción de los mosquitos. Distintos estudios han demostrado que reduce entre un 45% y un 60% las picaduras.

 

Más allá de los productos comerciales, la prevención sigue siendo la mejor defensa. Los mosquitos necesitan agua estancada para reproducirse y, además, suelen desplazarse relativamente poco desde su lugar de cría. Por ello, es recomendable eliminar cualquier recipiente en el que pueda acumularse agua, como cubos, macetas, platos de jardineras o floreros, y renovar con frecuencia el agua destinada a las mascotas.

 

Además, instalar mosquiteras en ventanas, puertas o camas constituye una barrera física altamente eficaz para impedir la entrada de estos insectos en el hogar. En zonas especialmente expuestas, también es recomendable vestir prendas de manga larga y pantalón largo, preferiblemente de colores claros, y aplicar repelente en todas las áreas de piel que permanezcan descubiertas. Especialmente al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos están más activos.

 

En definitiva, OCU recomienda desconfiar de las soluciones milagro y apostar por medidas cuya eficacia sí ha sido demostrada. Elegir un buen repelente y adoptar sencillas medidas preventivas sigue siendo la estrategia más efectiva para disfrutar del verano sin picaduras.

 

Esta información ha sido elaborada por un equipo de abogados, economistas, estadísticos, ingenieros, profesionales de la salud y la alimentación, editores y diseñadores de OCU que, en colaboración con otras organizaciones europeas de consumidores y una red de laboratorios independientes, analizan desde 1975 los principales productos y servicios de consumo. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan sus 180.000 socios activos.

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