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OCU aconseja a los pacientes que no presionen a los médicos para que receten antibióticos

15 nov. 2019
  • La Organización de Consumidores recuerda que, si continúa aumentando la resistencia a los antibióticos, las infecciones podrían volver a no tener cura
  • OCU advierte que el número de muertes atribuibles a este fenómeno está en constante crecimiento y que, si no se revierte la tendencia, en 30 años el número de muertes en España por infecciones resistentes ascenderá a 40.000 al año
  • OCU cree que es necesario tomar medidas globales y nacionales, pero considera también que los consumidores deben contribuir, no presionando a los médicos para que prescriban antibióticos, ya que no siempre es el tratamiento correcto

Según un estudio reciente, la mayoría de los pacientes que acude a un médico por una infección del tracto respiratorio (dolor de garganta, resfriado, tos, gripe y similares) espera la prescripción de un antibiótico. Si lo recibe, su valoración sobre la calidad de la consulta es mucho más positiva que si no lo recetan.

Por otro lado, según la encuesta del Eurobarómetro del 2018, un 19% de los españoles (igual que el conjunto de los europeos) los utilizaron para tratar gripes o resfriados, algo totalmente desaconsejado, ya que estas infecciones son de origen viral y tratarlas con antibióticos no solo es inútil, sino que además ocasiona daños. Por un lado, generan resistencias bacterianas y, por otro, tienen efectos adversos como reacciones alérgicas y también diarrea.

Sin embargo, solo 4 de cada 10 españoles saben que la afirmación “los antibióticos matan virus” es falsa, algo contra lo que OCU ve necesario actuar, ya que, si continúa aumentando la resistencia a los antibióticos, las infecciones volverán a no tener cura como ya está ocurriendo en algunos casos.

OCU advierte, además, que se trata de un problema del que casi nadie se libra, pues cada vez que una persona toma antibióticos, aumentan las posibilidades de que las bacterias presentes en su cuerpo se hagan resistente a ellos. Pero, además, los antibióticos llegan al cuerpo humano también por otras vías, como la carne o sus derivados y otros alimentos que consumimos. El resultado es que las infecciones causadas por estas bacterias supervivientes no son tratables con ningún antibiótico disponible y se convierten en incurables, causando la muerte del paciente.

Los datos revelan que el número de muertes y discapacidades atribuibles a este fenómeno está en constante crecimiento. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, en el año 2016 murieron en España casi 3.000 personas a consecuencia de infecciones resistentes a los antibióticos.  Y el pronóstico es que, si no se revierte la tendencia, en 30 años el número de muertos al año en España por este motivo ascenderá a 40.000.

De hecho, para la OMS, usar demasiados antibióticos, tanto en humanos como en animales de granja destinados a la producción de alimentos, se ha convertido en el origen de la emergencia sanitaria más grave a escala planetaria: la resistencia a los antibióticos.

Las autoridades sanitarias llevan tiempo elaborando planes y estrategias para valorar y afrontar este problema. En España, se ha creado un Plan Nacional de Resistencias de Antibióticos, en el que OCU ha participado, y en el que, entre otras cosas, se trata de mejorar los programas de prevención de infecciones en el entorno sanitario, donde las probabilidades de que haya bacterias resistentes y adquirir una infección no tratable son muy elevadas.

Pero además de tomar medidas globales y nacionales para revertir esta tendencia, y de seguir investigando en el desarrollo de nuevos antibióticos más efectivos, OCU cree que los consumidores también pueden poner de su parte para solucionar este problema. Como primera medida, OCU cree que los pacientes no deberían presionar al médico para que le prescriba un antibiótico, ya que no siempre es el tratamiento correcto.

Además, OCU recuerda que los antibióticos están presentes en diversas formas farmacéuticas. Las más comúnmente utilizadas son en comprimidos, jarabes o sobres, pero también hay cremas, colirios, gotas para los oídos…etc. que pueden contener antibiótico en su composición. Todos ellos requieren receta médica para su dispensación en farmacia y los mismos controles y precauciones de uso.

Además, OCU ofrece una serie de recomendaciones para aquellos pacientes que finalmente tengan que seguir un tratamiento con antibióticos:

  • Seguir cuidadosamente las indicaciones de su médico y completar el tratamiento prescrito
  • Si el antibiótico provoca algún efecto adverso, se debe informar al médico y hacer la notificación a través del sistema de farmacovigilancia de la AEMPS.
  • No guardar los antibióticos en un botiquín para otra ocasión o por si se vuelve a recaer, sino depositarlos en el punto SIGRE de la farmacia.

Más información en este enlace.

Para más información (medios de comunicación): Teléfono: 91 722 60 61 – prensa@ocu.org www.ocu.org

 

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