Desde OCU deseamos informarte que nuestra página web utiliza cookies propias y de terceros para medir y analizar la navegación de nuestros usuarios con el fin de poder ofrecerte productos y servicios de tu interés. Mediante el uso de nuestro sitio web aceptas esta Política y consientes el uso de cookies. Puedes cambiar la configuración u obtener más información consultando aquí.

Salud

OCU reclama medidas de transparencia y control de precios de los medicamentos esenciales

01 jun. 2017

Estas medidas son especialmente urgentes con los nuevos fármacos de uso hospitalario, que arrancan con cifras astronómicas a la hora de fijar los precios. El alto coste de los medicamentos hospitalarios constituye un grave problema de acceso a los tratamientos e implica una reducción del presupuesto para otras prestaciones igualmente necesarias, lo que afecta negativamente a la calidad asistencial 

 

En los últimos años, el gasto farmacéutico hospitalario ha registrado un crecimiento muy significativo. Este importante incremento se debe principalmente al lanzamiento de múltiples innovaciones, como los fármacos para la hepatitis C, cuyo precio de salida arranca con cifras astronómicas. Además, existe una tendencia de subida de precios constante e injustificada de medicamentos antiguos, mayoritariamente de uso hospitalario.

 

Para OCU, los altos precios de los medicamentos hospitalarios constituyen un grave problema, más aún en tiempos de recortes presupuestarios. En primer lugar, porque limita la capacidad de ofrecer sin restricciones los tratamientos más adecuados para cada paciente. Y, en segundo lugar, porque obliga a hacer ajustes presupuestarios y a reducir los recursos destinados a otras partidas igualmente necesarias, lo que supone un deterioro de la calidad asistencial.

 

La Comisión Europea ya se ha pronunciado al respecto, advirtiendo a España de que debe racionalizar su gasto hospitalario en medicamentos e insistiendo en la necesidad de que tome medidas de transparencia y rendición de cuentas. En esta línea, OCU solicita al Gobierno que publique los detalles de este gasto, pues facilitaría la participación de los ciudadanos en el control de cómo se gestionan los recursos públicos.

  

Gasto creciente y dispar por comunidades

Desde la entrada en vigor en 2014 de la Ley de Transparencia se han publicado datos del gasto farmacéutico hospitalario total y por comunidades autónomas. Según el Ministerio de Hacienda, el gasto farmacéutico en los hospitales supuso en 2016 un 30% del total del Gasto Farmacéutico en España; esto es, 5.692 millones de euros.

 

Entre finales de 2014 y el mismo periodo de 2016, este gasto sufrió un aumento del 21% en nuestro país, debido principalmente al fuerte impacto de los precios adoptados para el tratamiento de la hepatitis C en 2015. Según la consultora IMS Health, en ese año, solo quince fármacos fueron los responsables de más de la mitad del gasto farmacéutico de ese año en los hospitales.

 

Las cifras oficiales también demuestran la gran variación que existe del gasto farmacéutico hospitalario entre Comunidades Autónomas: en 2016, el gasto por habitante osciló entre los 100 euros de Andalucía y los 155 en La Rioja. La cifra de gasto medio por habitante en el conjunto de España fue de 121€.

 

Fijar los precios con objetividad y transparencia

El Tribunal de Cuentas ha hecho público un informe señalando numerosas ineficiencias por parte del Estado a la hora de establecer los precios de los medicamentos autorizados. Por ejemplo, que se fijen precios de medicamentos nuevos sin analizar su impacto económico y sin que se conozcan los criterios y estándares para analizar las mejoras de los nuevos fármacos respecto de los ya existentes. 

 

En este sentido, OCU solicita al Gobierno que se defina un comité asesor independiente que ayude a esclarecer qué se financia. Actualmente, las decisiones para fijar los precios se apoyan en informes realizados por los mismos técnicos que se encargan de negociar con la industria farmacéutica, lo que puede comprometer su imparcialidad. Además, generalmente no se realiza un seguimiento posterior de los pacientes para medir los resultados de los nuevos fármacos en condiciones reales de uso (excepto para los de la hepatitis C).

 

Según OCU, el Estado debería exigir a la industria datos fiables que sirvan para fijar el precio, fundamentalmente de costes de investigación y producción con márgenes de beneficio razonables.

 

Por salud, mejor control de la inversión pública en fármacos

OCU reivindica que tanto los pactos de precios con cada uno de los hospitales, como los que sirven para marcar los techos máximos de gasto del Estado, sean de acceso público y fáciles de fiscalizar. Asimismo, demanda que se establezcan mecanismos para controlar el retorno al sistema nacional de salud que abona la industria en función de los precios acordados o las ventas obtenidas.

 

OCU ve imprescindible que se pueda verificar el cumplimiento de los techos de gasto, estableciendo para ello medidas de transparencia en las negociaciones entre el Gobierno y la industria ya que, al ser secretas, ésta es la única que sabe lo que se paga por cada medicamento en los hospitales públicos de España.

 

Pero fijar un techo de gasto de forma centralizada no basta para que los medicamentos y productos sanitarios de alto impacto económico bajen sus precios hasta niveles asequibles.

 

De momento ya se han probado algunas fórmulas de contención del gasto, como centralizar las compras o realizar subastas públicas, pero no se aplican siempre ni en todo el territorio español.

 

Por último, para acabar con esta situación de gasto descontrolado y precios abusivos, OCU considera que deben modificarse las leyes que amparan el actual sistema de patentes y que otorgan el control durante años a los fabricantes cada vez que lanzan un nuevo fármaco al mercado.

 

La información completa puede leerse en el artículo en la revista OCU Salud 131 

Para más información (medios de comunicación): Teléfono: 91 722 60 61 - prensa@ocu.org www.ocu.org

OCU es una organización sin ánimo de lucro e independiente, gracias el apoyo de sus más de 300.000 socios. Como organización de consumidores, OCU tiene como objetivo contribuir e influenciar, para conseguir el bienestar común de todos los consumidores en España, con trasparencia y ofreciendo contenidos e informaciones cercanas y útiles que hacen posible que los consumidores se enfrenten a la contratación de servicios y adquisición de productos bien informados.