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Año nuevo chino: superstición versus método

China celebra el año del Caballo de Fuego. ¿Qué representa para su cultura?

China celebra el año del Caballo de Fuego. ¿Qué representa para su cultura?

Publicado el  23 febrero 2026
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China celebra el año del Caballo de Fuego. ¿Qué representa para su cultura?

China celebra el año del Caballo de Fuego. ¿Qué representa para su cultura?

El 17 de febrero arrancó el nuevo año chino, el año del Caballo de Fuego. ¿Qué representa para la cultura china? ¿Y para los inversores del gigante asiático?
El martes 17 de febrero de 2026 arrancó el nuevo año chino y con él el año del Caballo de Fuego. Para la tradición china, el caballo simboliza empuje, movimiento, ambición y deseo de abrir camino; el fuego añade intensidad, pasión y velocidad. Es, por tanto, un año asociado a la acción, la valentía y los cambios rápidos. También a la impaciencia: cuando todo parece urgente, crece la tentación de decidir antes de pensar.

En el campo de la inversión, esa energía puede ser un arma de doble filo. Porque el mercado no premia la emoción, sino la disciplina. Y, sin embargo, los humanos no somos máquinas: buscamos señales, relatos y atajos para reducir la incertidumbre. En Occidente solemos creer que esto se limita a modas, “gurús” o titulares alarmistas. Pero el fenómeno es universal y adopta distintas formas según la cultura.

¿Qué influencia tiene la adivinación en las decisiones de inversión en China? Cuando la superstición está socialmente normalizada, deja de ser una rareza privada y puede llegar a afectar al comportamiento agregado. Dicho de otra manera: si suficientes inversores creen en algo, ese “algo” puede mover precios, aunque no tenga base económica.

Un equipo de investigadores de Pekín ha puesto esta idea a prueba con un experimento de laboratorio con inversores chinos, incluyendo profesionales de capital riesgo y particulares. A unos participantes se les presentaba información “normal” sobre una acción; a otros se les añadía un informe de “predicción” —de tradición china o de astrología occidental— con tono positivo o negativo. Los resultados, según el resumen del artículo original, fueron claros: un horóscopo chino positivo elevaba con fuerza la disposición a invertir, mientras que la astrología occidental tenía menos impacto. Y lo más inquietante: los gestores de capital riesgo parecían aún más influenciables que el inversor medio.

La lectura del estudio mencionado deja una moraleja incómoda: incluso quien presume de sofisticación puede caer en el pensamiento mágico cuando la incertidumbre aprieta.

En OCU Inversiones, precisamente por eso, nos alejamos de supersticiones y atajos. Nuestra metodología es multifactorial y combina análisis fundamental y técnico: valoración de la acción, calidad financiera de la empresa, volatilidad (riesgo histórico) y momentum (tendencia a corto/medio plazo). Con estos cuatro factores —y vigilando situaciones específicas de riesgo— nuestros analistas formulan consejos basados en un análisis concienzudo, no en presagios. Con estas bases creamos nuestras estrategias de inversión globales, pensadas para distintos perfiles de inversores, en función del objetivo de inversión y del riesgo que esté dispuesto a aceptar en aras de un mayor rendimiento esperado.

 

HERRAMIENTAS | Vea la distribución actual de nuestras estrategias globales