El coronavirus arrambló con todo
La irrupción de la covid-19 en la primera mitad del año tiñó de rojo intenso los mercados bursátiles de todo el mundo y nuestras estrategias globales, pese al repunte de los meses posteriores, no pudieron esquivar las pérdidas. Bien es cierto que algunas lograron salvar los muebles y otras no tanto, pero eso no quiere decir que unas estrategias sean acertadas y otras no. Cada una de ellas está pensada para un perfil de inversor concreto, lo que determina la inclusión de unas inversiones u otras y con ello, un comportamiento u otro. Pero quedarse con una foto fija que abarque un periodo temporal corto, como un año vista, puede llevarle a extraer conclusiones precipitadas. Es más bien una guía de referencia para evaluar si vamos o no por el camino correcto, pero la verdadera vara de medir este tipo de estrategias pasa por horizontes temporales mucho más amplios. Ahí es donde los rendimientos se estabilizan y convergen con el objetivo propuesto.