Análisis de carteras
Una estrategia para el inversor defensivo hace 6 meses - viernes, 29 de diciembre de 2017
Si no va a necesitar su dinero en los próximos años y desea sacarle el máximo jugo sin correr apenas riesgo, una estrategia inversora defensiva le vendrá como anillo al dedo.

Empecemos por el principio. Cuando usted lea en OCU inversiones el sustantivo “inversor” nos referimos a todo aquel que, con los pies en el suelo y  la vista puesta en el largo plazo, quiere obtener el mayor rendimiento posible de sus ahorros. Y además, si ve añadido el adjetivo “defensivo” estamos identificando a aquel que, estando en el caso anterior, lo pretende hacer sin asumir pérdidas. Ya tenemos los ingredientes necesarios para empezar con el guiso pero, llegados a este punto, es lógico que surjan muchas preguntas al respecto. Trataremos de despejar sus principales dudas.

Para evitar las pérdidas al 100%, sólo hay un camino 
Seamos claros, para obtener un rendimiento que supere al de la renta fija hay que asumir riesgo ¡Pero ello no supone hacerlo de cualquier manera!
• Nuestra propuesta lo hace combinando renta fija con acciones de las distintas zonas monetarias, en un cóctel cuya composición se va ajustando periódicamente. Las proporciones del mismo se obtienen de usar un modelo matemático, basado en la metodología de las fronteras eficientes de Markowitz, que pretende dar con la receta más saludable en cada momento.
• Este modelo – que se puede ajustar en modo defensivo, modo equilibrado o modo dinámico –, a la larga (en periodos más cortos para el perfil defensivo) y con una gran probabilidad (la más alta en este perfil) regula las inversiones de dicho cóctel para que, por mal que resulten, se obtenga al menos la inflación prevista, que actualmente nuestros analistas fijan en el 1,8% anual. Ello no impide que dicha combinación no pueda resultar amarga en periodos cortos de tiempo, eso sí, de forma menos probable en este perfil que en los otros dos. Por ello, si usted es de los que no toleraría ver un menoscabo de su dinero a unos meses, o incluso a unos pocos años vista, no le conviene este perfil. Opte en este caso por el “perfil ahorrador”, el único que le garantiza no sufrir sustos a costa de obtener un rendimiento, que hoy debería esperar entre el 1 y el 2% anual en función del plazo de su inversión. 

¿Defensivo o ahorrador?
La respuesta dependerá de su tolerancia al riesgo, es decir si está dispuesto o no a asumir pérdidas temporales en aras de obtener finalmente una mayor rentabilidad, y del plazo que usted tome como referencia para ello. Si su comportamiento pasado se mantuviera y en el peor de los casos no quiere perder más de un 14% en 1 año, más de un 3% anual a 3 años y quiere asegurarse rendimientos positivos a 5 años vista, la defensiva puede ser su cartera. Consúltela con todo lujo de detalles en este enlace.

¿A qué plazo invertir?
Una estrategia de inversión como la propuesta por esta cartera defensiva está pensada para el largo plazo. Ahí será donde pueda dar el do de pecho y cumplir con su función: obtener la máxima rentabilidad sin asumir demasiados altibajos. 
• De hecho, está diseñada para que su rendimiento anual esperado ronde el 5%. Y por muy mal que marchen las cosas, obtenga con ella un rendimiento superior al 1,8% anual medio en el 95% de las ocasiones a un plazo que no tenga que esperar más de 5 años. 
• Por ello, sólo podemos recomendarle esta cartera a aquel que no piense tocar su dinero en los próximos cinco años, o sea consciente de que puede asumir pérdidas si lo hace antes. En todo caso, cuanto mayor sea el plazo durante el que deje trabajar su dinero el rendimiento obtenido más se acercará el esperado. De ahí que el plazo de inversión recomendado esté más bien en torno a los 10 años. 

¿Cómo le fue en el pasado?
Los datos obtenidos en el pasado por la cartera defensiva sostienen todas las hipótesis manejadas previamente. Nació allá por 2001 y puede presumir de un bagaje suficiente para saber por dónde van los tiros. Las conclusiones apuntan en la dirección que esperábamos y se trata de una cartera conservadora que ha cumplido con el objetivo del que partía.
• Tomando los datos a cierre del mes de diciembre obtenemos 83 periodos de 10 años. En ningún caso el rendimiento es negativo, siempre ha superado la inflación y las ganancias, según el momento en el que se efectuara la inversión, oscilan entre el 3,1% y el 5,1% anual (un mínimo de 136 euros y un máximo de 164 acumulados en 10 años por cada 100 invertidos), con un rendimiento medio del 4,2% anual, evidenciando la estabilidad de sus rendimientos. 
• A medida que disminuye el plazo aumenta la volatilidad (el rango de rentabilidades obtenidas). Pero aun así, sigue poniendo de manifiesto su carácter defensivo: en los 143 periodos de 5 años analizados ningún inversor habría saldado la inversión con pérdidas. Eso sí, aunque el rendimiento medio anual se mueve en parámetros similares al señalado con anterioridad (4,6% anual) las ganancias ahora oscilarán mucho más (entre el 0,3% y el 9,6% anual).
• Este efecto se va amplificando para plazos inferiores a 5 años, donde la disparidad en los rendimientos aumenta y ya sí es posible encontrar periodos con pérdidas, de ahí que para esos plazos reducidos no recomendemos seguir una estrategia como la que esta cartera propone.

Adaptaciones particulares
La cartera propuesta sirve de referencia a la hora de planificar una estrategia de inversión a cualquier ahorrador que quiera invertir con un riesgo bajo en el largo plazo. Pero tal y como hemos dicho antes no es una cartera invariable, sino que habrá que ir adaptándola a las circunstancias de los mercados en cada momento.
• Y no solo eso, también puede (y debe) ir ajustándose a las características particulares de cada inversor. Puede pasar por ejemplo que usted invirtiera en esa cartera hace ya 10 años y que después de tanto tiempo tenga pensado empezar a recuperar su dinero en los próximos años. O que incluso quiera hacerla más “defensiva” de lo que ya es. De darse cualquiera de esas situaciones tendría que empezar a reducir el riesgo de su cartera a costa de reducir su rentabilidad potencial. ¿Cómo hacerlo?
• Eliminando las inversiones más arriesgadas. Parece de perogrullo, pero a veces puede llevarse a engaño. Acciones emergentes como las indonesias, o las obligaciones brasileñas por su divisa, estarían en las quinielas de todos seguramente y hará bien si comienza reduciendo por este lado y deja lo obtenido en liquidez, p.ej. en un buen depósito. Reducir acciones británicas podría estar también en el disparadero, pero puede que a muchos no se les pase por la cabeza que, a día de hoy, las obligaciones españolas de más largo plazo pueden tener más riesgo del que aparentan, por lo que reducir su exposición a favor de la liquidez sería otro paso en la dirección correcta.

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