El mercado de la vivienda: radiografía
El mercado de la vivienda sigue muy activo. Entre julio de 2025 y junio de 2026 se vendieron en España más de 700.000 viviendas. Pero el ritmo empieza a frenarse: en el primer semestre de este año las compraventas cayeron un 2,6% respecto al mismo periodo de 2025.
• Los precios, sin embargo, no dan tregua. En el primer trimestre de 2026 la vivienda usada se encareció cerca de un 14% en tasa interanual, según los datos del Ministerio de Vivienda y del INE. La razón de fondo es conocida y persistente: la demanda crece más rápido de lo que la oferta es capaz de absorber, especialmente en las zonas de mayor concentración de población. Los números lo explican con claridad. Entre 2021 y 2025 se crearon en España más de 1,2 millones de hogares nuevos, y entre diciembre de 2021 y junio de 2026 la afiliación a la Seguridad Social aumentó en más de 2,5 millones de personas. Frente a este empuje, el parque de vivienda apenas ha crecido: entre 2018 y 2025 solo se terminaron unas 683.000 viviendas en todo el país.
• Este desajuste entre oferta y demanda es, en el fondo, lo que sostiene las subidas de precios. Con todo, empiezan a asomar algunos síntomas de agotamiento: la financiación se ha encarecido, las hipotecas son hoy menos asequibles para buena parte de los compradores, y las viviendas que salen al mercado con un precio poco realista tardan cada vez más en encontrar comprador.
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El mercado de la vivienda: radiografía
El mercado de la vivienda sigue muy activo. Entre julio de 2025 y junio de 2026 se vendieron en España más de 700.000 viviendas. Pero el ritmo empieza a frenarse: en el primer semestre de este año las compraventas cayeron un 2,6% respecto al mismo periodo de 2025.
• Los precios, sin embargo, no dan tregua. En el primer trimestre de 2026 la vivienda usada se encareció cerca de un 14% en tasa interanual, según los datos del Ministerio de Vivienda y del INE. La razón de fondo es conocida y persistente: la demanda crece más rápido de lo que la oferta es capaz de absorber, especialmente en las zonas de mayor concentración de población. Los números lo explican con claridad. Entre 2021 y 2025 se crearon en España más de 1,2 millones de hogares nuevos, y entre diciembre de 2021 y junio de 2026 la afiliación a la Seguridad Social aumentó en más de 2,5 millones de personas. Frente a este empuje, el parque de vivienda apenas ha crecido: entre 2018 y 2025 solo se terminaron unas 683.000 viviendas en todo el país.
• Este desajuste entre oferta y demanda es, en el fondo, lo que sostiene las subidas de precios. Con todo, empiezan a asomar algunos síntomas de agotamiento: la financiación se ha encarecido, las hipotecas son hoy menos asequibles para buena parte de los compradores, y las viviendas que salen al mercado con un precio poco realista tardan cada vez más en encontrar comprador.
• Por nuestra parte, no anticipamos un frenazo brusco, sino una moderación gradual de las subidas de precios y un enfriamiento progresivo del número de operaciones. Por eso, quien tenga una vivienda que no usa, no quiera destinarla al alquiler y esté planteándose venderla, todavía se encuentra a nuestros ojos en un momento favorable para hacerlo.
Hacer bien las cuentas
Según el Banco de España, la rentabilidad anual de la vivienda en el primer trimestre de 2026, sumando la del alquiler a la variación de precios, rozó el 16%. La cifra impresiona, pero no hay que dejarse deslumbrar pues responde, sobre todo, a la fuerte subida de los precios de compra, no a la rentabilidad real que genera el alquiler. Esta última, la que de verdad mide si comprar para arrendar compensa, se queda en un modesto 3% bruto de media, según el Banco de España. Para ponerlo en perspectiva: los bonos del Estado a 10 años ofrecían en agosto de 2026 un 3,7% anual, con un riesgo mucho menor.
• Es cierto que la vivienda se revaloriza a largo plazo, pero el "largo plazo" puede ser más largo de lo que parece. Quien compró en el pico de 2006-2008 ha tenido que esperar 17 años solo para recuperar aquellos precios en términos nominales (sin tener en cuenta siquiera la inflación acumulada en todo ese tiempo). La clave está en el rendimiento esperado por el alquiler, y en estos momentos ya vemos que no solo es bajo (dado el alto precio de compra), sino que adolece de una inestabilidad normativa.
• En este sentido, la declaración de zona tensionada, que ya afecta a 9 capitales de provincia y a numerosos municipios, congela la subida de las rentas. Pero el verdadero freno son las sucesivas suspensiones de desahucios, que alargan los plazos para recuperar la vivienda en caso de impago. Esta incertidumbre ha llevado a muchos propietarios a retirarse del mercado del alquiler. Y con el panorama político actual, no se atisba una solución normativa estable que aumente la oferta y la equilibre con una demanda que no deja de crecer.
Normativa cada vez más compleja
En España, 3,2 millones de personas físicas declaran ingresos procedentes del alquiler de inmuebles. De ellos, 2,2 millones obtienen rentas por el alquiler de su vivienda habitual, con derecho a reducción en el IRPF. Otros 8,4 millones declaran rentas imputadas por viviendas que no son su residencia habitual y que permanecen sin alquilar.
• Para todos ellos, estar bien informado ya no es una opción: es una necesidad. Solo en 2026 se han producido o planteado cambios normativos en múltiples frentes: zonas de mercado tensionado, prórrogas extraordinarias de los contratos, suspensión de determinados desahucios, actualización de las rentas, alquileres de temporada y vacacionales, y distintos impuestos ligados a la compra, venta o herencia de inmuebles.
• La fiscalidad también puede marcar una gran diferencia. Aplicar correctamente los gastos deducibles y las reducciones del alquiler permite rebajar la factura fiscal y evitar disgustos con Hacienda más adelante. Y en una venta, conocer bien las exenciones por reinversión en vivienda habitual, o la que se aplica a mayores de 65 años que transmiten su vivienda habitual, puede suponer un ahorro de miles de euros.
• La dificultad es que una información general no siempre basta. Cada inmueble y operación tienen sus propias circunstancias. Por eso, en ciertos momentos, lo que realmente marca la diferencia es contar con un asesoramiento personalizado.
Inversiones con interés
Si dispone de una vivienda libre de uso, ¿merece la pena alquilarla como vivienda habitual? Según nuestras estimaciones, la respuesta es sí, siempre que se tomen precauciones, empezando por contratar un buen seguro de impago. Ahora bien, hay que asumir también una cierta dosis de incertidumbre. Y es que los cambios inesperados en la normativa, ya sea sobre la duración de los contratos o sobre la actualización de las rentas p.ej., forman parte del paisaje inmobiliario actual.
• El alquiler de corta duración y el de habitaciones son, en principio, opciones más flexibles. Pero conviene no bajar la guardia: la normativa también cambia en este terreno, como ya han comprobado propietarios en Cataluña y Navarra p.ej. Estar al día de cada modificación es esencial.
• Tras analizar precios y rentabilidades en más de 200 barrios de las grandes ciudades, nuestros expertos de OCU Fincas y Casas apuntan a otra alternativa con más recorrido: la inversión en garajes. En Barcelona, una plaza alquilada en El Besòs, Sant Pere o Verdún puede ofrecer el 8% de rentabilidad anual. En Madrid, el rendimiento llega al 6% en Palomeras Bajas o Puerta del Ángel. Sevilla lo supera en zonas como La Plata, La Salle o Su Eminencia, y en Valencia destaca especialmente La Llum.
• Los garajes tienen, además, ventajas que van más allá de la rentabilidad. Requieren una inversión muy inferior a la de una vivienda, lo que permite diversificar y obtener rendimientos atractivos con un desembolso menor y un riesgo operativo más reducido. Son, en definitiva, más fáciles de gestionar y su regulación es mucho más estable que la del alquiler residencial.
"Tu aliado inmobiliario"
Frente a este escenario, comprar, vender, alquilar o heredar exige ir mucho más allá de la información general o de un modelo descargable: ante la complejidad de los documentos y el riesgo de que un error cueste caro, lo que realmente marca la diferencia es contar con un profesional que estudie el caso al detalle. Por eso nace «Tu aliado inmobiliario», un servicio de asesoramiento legal personalizado pensado para acompañarle y protegerle de principio a fin.