En los EE. UU. entre el 3,75% y el 4%
La Reserva Federal ha subido los tipos de interés en 0,25 puntos, hasta situar su principal referencia en una horquilla del 3,75 % al 4 %, la primera subida desde julio de 2023. La Fed justifica la decisión por la persistencia de una inflación demasiado elevada, en un contexto en el que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha impulsado de nuevo el precio del petróleo por encima de los 100 dólares.• La principal incógnita es si se trata de un movimiento aislado o del inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. El mercado parece inclinarse por lo segundo, haciéndose ya a la idea de que los tipos permanecerán altos durante más tiempo.
• Unos tipos más altos encarecen el crédito y pueden frenar el consumo y la inversión empresarial, además de obligar a revisar las valoraciones de muchos activos. No obstante, la economía estadounidense parte de una posición relativamente sólida para afrontar este endurecimiento monetario.
¿Qué implica para un inversor en euros?
Puede favorecer al dólar, aunque no necesariamente. Unos tipos estadounidenses más altos aumentan la remuneración de los activos en dólares y pueden atraer capital.
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En los EE. UU. entre el 3,75% y el 4%
La Reserva Federal ha subido los tipos de interés en 0,25 puntos, hasta situar su principal referencia en una horquilla del 3,75 % al 4 %, la primera subida desde julio de 2023. La Fed justifica la decisión por la persistencia de una inflación demasiado elevada, en un contexto en el que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha impulsado de nuevo el precio del petróleo por encima de los 100 dólares.
• La principal incógnita es si se trata de un movimiento aislado o del inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. El mercado parece inclinarse por lo segundo, haciéndose ya a la idea de que los tipos permanecerán altos durante más tiempo.
• Unos tipos más altos encarecen el crédito y pueden frenar el consumo y la inversión empresarial, además de obligar a revisar las valoraciones de muchos activos. No obstante, la economía estadounidense parte de una posición relativamente sólida para afrontar este endurecimiento monetario.
¿Qué implica para un inversor en euros?
Puede favorecer al dólar, aunque no necesariamente. Unos tipos estadounidenses más altos aumentan la remuneración de los activos en dólares y pueden atraer capital hacia EE. UU., lo que tiende a apoyar al dólar frente al euro. Pero el tipo de cambio depende también de las expectativas futuras: el mercado ya descontaba la subida, por lo que apenas está teniendo efecto en el tipo de cambio, aunque la bolsa sí cedió nada más conocerse la noticia. Además, el BCE también acaba de subir sus tipos 0,25 puntos, por lo que importa sobre todo cómo evolucione a partir de ahora la diferencia entre ambas políticas monetarias.
¿Qué implica para sus acciones?
En principio, unos tipos más altos son un viento en contra para la Bolsa. El crédito se encarece para empresas y consumidores, algunos proyectos de inversión dejan de ser tan rentables y, además, aumenta la rentabilidad que el inversor puede obtener en productos de bajo riesgo. Pero el impacto no es igual para todas las compañías. Las más endeudadas son, en general, más sensibles a una subida de tipos. Además, cuando suben los tipos, el valor actual de los beneficios futuros disminuye, por lo que suelen sufrir especialmente las compañías con una ratio PER (número de veces que el precio recoge los beneficios esperados) elevada. En cambio, empresas con balances sólidos, buenos márgenes y capacidad para generar caja pueden soportar mejor este entorno. Por eso, la subida de tipos no es por sí sola un motivo para salir de la Bolsa estadounidense, máxime si como ahora ocurre el crecimiento esperado de su economía compensa el lastre de unos costes financieros mayores.
¿Qué implica para la renta fija en dólares USD?
Donde el efecto de la subida es mucho más directo es en los fondos monetarios en dólares. Al invertir en activos de vencimiento muy corto, sus rentabilidades se ajustan más rápido al nivel de los tipos a corto plazo, los cuales se están siendo arrastrados al alza por los tipos oficiales. Con la Fed situándolos ahora en el 3,75-4 %, un buen monetario en USD puede ofrecer una remuneración interesante con una volatilidad muy reducida. Además, sigue teniendo sentido mantener la inversión en los plazos cortos. Las Letras del Tesoro estadounidense ofrecen alrededor del 4,1 % a tres meses y del 4,5 % a un año, mientras que la deuda a diez años ronda el 5 %. Ese rendimiento adicional no nos parece suficiente, por ahora, para compensar el mayor riesgo que supone arriesgar a una caída de precio que llegaría con una subida de los tipos a largo
• Por eso, para la parte de renta fija en dólares de una cartera seguimos prefiriendo un buen fondo monetario de bajo coste antes que asumir el mayor riesgo de las obligaciones a largo plazo.