Inflación en España, zona euro, Estados Unidos y Japón
En nuestro país, la tasa de variación anual del IPC del mes de agosto se situó finalmente en el 10,5% (frente al 10,4% previsto), tres décimas por debajo de la registrada en julio. Por su parte, la tasa anual de la inflación subyacente (excluidos los precios de la energía y alimentos) aumentó tres décimas, hasta el 6,4%. Es la tasa más alta desde enero de 1993. El hecho de que el IPC se haya desinflado muy levemente respecto al mes anterior obedece fundamentalmente a la caída de los precios del transporte, causada a su vez por el descenso de los precios de los carburantes, y a la de los precios del vestido y calzado, debido a las bajadas de precios propias del final del periodo de rebajas de verano.
• En Estados Unidos la inflación se situó en agosto en el 8,3% (dato interanual) frente al 8,5% de julio. Un dato que ha resultado algo decepcionante ya que, ante la caída de los precios del petróleo, se esperaba que se desinflara más. Incluso en comparación con el mes anterior, los precios siguieron subiendo y la inflación subyacente (que excluye la energía y los alimentos) aumentó hasta el 6,3%.
• En la eurozona ha quedado confirmado el dato de inflación de agosto: un 9,1%. Aunque los precios de la energía han aflojado algo 38,6% anual frente al +44,3% en marzo), siguen siendo el factor más importante de la subida de los precios al consumo.
• En Japón, la inflación sigue controlada, apenas superando el 2,6% en julio. Tras años de lucha contra la deflación, este nivel no preocupa especialmente a las autoridades niponas.
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España: suben los costes laborales
En nuestro país, la tasa de variación anual del IPC del mes de agosto se situó finalmente en el 10,5% (frente al 10,4% previsto), tres décimas por debajo de la registrada en julio. Por su parte, la tasa anual de la inflación subyacente (excluidos los precios de la energía y alimentos) aumentó tres décimas, hasta el 6,4%. Es la tasa más alta desde enero de 1993. El hecho de que el IPC se haya desinflado muy levemente respecto al mes anterior obedece fundamentalmente a la caída de los precios del transporte, causada a su vez por el descenso de los precios de los carburantes, y a la de los precios del vestido y calzado, debido a las bajadas de precios propias del final del periodo de rebajas de verano.
• En el segundo trimestre, el coste laboral de las empresas se situó en 2.871,64 euros por trabajador y mes, con una variación del+ 3,8% respecto al mismo periodo de 2021. Este incremento se debe al mayor número de horas efectivamente trabajadas, consecuencia a su vez del fin de los ERTE. Por su parte, el coste salarial por trabajador y mes aumentó un +4,3% alcanzando los 2.153,88 euros de media. Y los otros costes no salariales crecieron un +2,2%, situándose en 717,76 euros por trabajador y mes. Su principal componente, las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, crecieron un+ 4,1%.
.• En cuanto a los mercados de deuda, los tipos a largo plazo, los de las obligaciones a 10 años, continuaron con su ritmo alcista cerrando la semana pasada en el 2,91% frente al 2,87% de la anterior.
Estados Unidos, zona euro y Japón
• En Estados Unidos la inflación se situó en agosto en el 8,3% (dato interanual) frente al 8,5% de julio. Un dato que ha resultado algo decepcionante ya que, ante la caída de los precios del petróleo, se esperaba que se desinflara más. Incluso en comparación con el mes anterior, los precios siguieron subiendo y la inflación subyacente (que excluye la energía y los alimentos) aumentó hasta el 6,3%. La subida de los precios al consumo es, por tanto, generalizada. Un nuevo golpe para los estadounidenses sobre todo porque, al mismo tiempo, los salarios reales han caído un -2,8% en un año y las horas trabajadas también han disminuido. En total, la pérdida en términos de salarios alcanzó el -3,4%.
• En la eurozona ha quedado confirmado el dato de inflación de agosto: un 9,1%. Aunque los precios de la energía han aflojado algo 38,6% anual frente al +44,3% en marzo), siguen siendo el factor más importante de la subida de los precios al consumo. Los alimentos no elaborados suben un +11%, algo menos que en los meses anteriores. Por otra parte, tanto los productos industriales, excluida la energía (+5,1%), como los servicios (+3,8%) aumentan cada vez más. Como resultado, la inflación subyacente (que excluye la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco) ha alcanzado un máximo del +4,3%.
• En Japón, la inflación sigue controlada, apenas superando el 2,6% en julio. Tras años de lucha contra la deflación, este nivel no preocupa especialmente a las autoridades niponas. De hecho, el bono japonés a 10 años ofrece un interés cercano al 0,25%, mientras que su equivalente estadounidense ronda el 3,45%, una diferencia del 3,2% que atrae a los inversores hacia el país del Tío Sam. Esto explica en gran parte la debilidad del yen japonés, debilidad que obedece también al fuerte déficit de la balanza corriente que se ha disparado debido sobre todo a la subida de los precios de la energía.
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