Proyecciones macroeconómicas del Banco de España
El Banco de España ha publicado sus proyecciones macroeconómicas de la economía española para el periodo 2021-2024. Según estas, la evolución del PIB seguirá viéndose condicionada en el corto plazo por los problemas en las cadenas de suministro, el mantenimiento de elevados precios de la energía y presiones inflacionistas hasta la próxima primavera.
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Pendientes del BCE
El mercado de deuda española estaba nervioso ante la posibilidad de que el BCE diera un giro a su política monetaria y pusiera fin a su programa de compra de deuda en marzo de 2022. Pero con la aclaración de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, y la certeza de la continuidad de las compras de deuda durante el tiempo que sea necesario, los mercados se tranquilizaron y los tipos de interés a largo plazo, los de las obligaciones a 10 años, se desinflaron desde el 0,4% hasta el entorno del 0,36% en el que cerraron la semana. En todo caso, este nerviosismo en torno a las decisiones del BCE dice mucho de la dependencia de España de las inyecciones de capital de la máxima autoridad monetaria europea. Y con razón: según las cifras publicadas por el Banco de España, la deuda pública española alcanzó el 122,1% del PIB en el tercer trimestre. Un reto importante.
Proyecciones macroeconómicas del Banco de España
Y precisamente el Banco de España ha publicado sus proyecciones macroeconómicas de la economía española para el periodo 2021-2024. Según estas, la evolución del PIB seguirá viéndose condicionada en el corto plazo por los problemas en las cadenas de suministro, el mantenimiento de elevados precios de la energía y presiones inflacionistas hasta la próxima primavera. Asimismo, el repunte reciente de la incidencia de la pandemia en España y el resto de Europa conllevará una ralentización de las perspectivas de normalización de la actividad. No obstante, estos escollos se verán contrarrestados en parte por el impulso de los fondos del plan de recuperación para Europa y de unas condiciones de financiación favorables. Gracias a ello y a la superación de los obstáculos de corto plazo mencionados, permitirán que la actividad cobre un mayor dinamismo en la segunda mitad de 2022. Con todo ello, sus previsiones apuntan a que, de media anual, el PIB crecería un 4,5% en 2021 (frente al 6,3% que barajaba en septiembre y que se aproxima al 6,5% del Gobierno), un 5,4% en 2022 (antes un 5,9%) en fuerte contraste con el 7% del Ejecutivo, un 3,9% en 2023 (antes 2%) y un 1,8% en 2024.