En nuestro país la inflación no da tregua, poniendo en el filo de la navaja a más de un tercio de los hogares españoles que no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos. En todo caso, nuestra inflación supera con creces a la del conjunto de nuestros socios de la zona euro. Asimismo, en Estados Unidos los precios al consumo siguen imparables en su ascenso. ¿Hasta cuándo?
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España: la pobreza se dispara
España es uno de los países de la UE más afectados por la pandemia. En este sentido, la encuesta anual del INE de Condiciones de Vida realizada en el cuarto trimestre de 2020 revela que un 7% de la población no puede permitirse una serie de gastos y sufre pobreza por “carencia material severa”. Es casi un 50% más que en 2019. La pobreza se sitúa así en su nivel más alto desde 2014 y el 35,4% de los españoles no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos. Una tendencia similar se observa en el riesgo de pobreza o exclusión social, que se sitúa ahora en el 26,4% de la población.
• Y las actuales presiones inflacionistas no ayudan a aliviar la situación pues el poder adquisitivo de los hogares se ve erosionado, y más aún cuando aumentan los precios de productos y servicios esenciales. Situándose en el 2,7% en junio (2,5% en términos armonizados, comparables a los de otros países de la UE), la inflación española se mantiene muy por encima de la media europea del 1,9%. Este aumento se debe a la subida de los costes asociados a la vivienda (+10,9% en un año, debido sobre todo a la subida de los precios de la electricidad), al transporte (+8,9%), pero también a los precios de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas. La única buena noticia es que la inflación subyacente (excluyendo elementos volátiles como la energía y los alimentos) sigue siendo muy modesta, con sólo un 0,2% en el año.
• En el sector industrial, la actividad cayó ligeramente en mayo, un 1,7% respecto a abril, según el INE. Se trata del primer descenso de esta magnitud desde la pandemia, causado principalmente por la fuerte caída de los bienes de equipo. En un año, la actividad está en expansión (+38,4%), pero esto se debe a que la comparación se hace con el mes de mayo de 2020, muy afectado por las restricciones.
• En cuanto a los mercados de deuda, los tipos a largo plazo, los de las obligaciones a 10 años, permanecen en niveles muy bajos y cerraron la semana pasada en el 0,36% frente al 0,34% de la anterior.
Zona euro: la inflación en el 1,9%
En la zona euro la inflación se situó en el 1,9% en junio. Por su parte, el índice subyacente -que excluye los precios altamente volátiles como la energía, los alimentos y el alcohol y el tabaco- ha vuelto a caer hasta el 0,9% interanual, mientras que los precios de los servicios sólo han subido un 0,7%. Con ello, la principal causa inflacionista es la subida de los precios de la energía (+12,6% en un año).
Estados Unidos: la inflación en el 5,4%
En Estados Unidos, tras alcanzar el 5% en mayo, la inflación siguió al alza en junio situándose en el 5,4% con respecto a junio de 2020. La cifra vuelve a poner en el candelero el debate sobre el carácter temporal (o no) de la actual subida de precios en Estados Unidos. La reacción de los inversores ha sido bastante comedida teniendo en cuenta que, al nivel en que se encuentran los tipos de interés a largo plazo y la inflación, el tipo real de la deuda soberana estadounidense (es decir, el rendimiento ofrecido menos la inflación) se sitúa actualmente en torno al -4%.
China: crecimiento sólido
En China, las cifras de crecimiento del 2º trimestre son tranquilizadoras. En este periodo el crecimiento anual fue del 7,9%, lo que eleva la media del primer semestre al 12,7%. En lo que respecta a la producción industrial, se ralentizó un poco al aumentar un 8,3% interanual en junio, frente al 8,8% del mes anterior. En el mismo periodo, la inversión aumentó un 12,6% (+15,4% en mayo). Las exportaciones aumentaron un 32,2% en junio, en comparación con junio de 2020. Y lo más importante, la demanda interna sigue siendo sólida. En junio creció un 12,1% (e incluso un 23% en el primer semestre del año respecto al mismo periodo de 2020).
En su bolsillo. Nuestros consejos
En nuestra opinión, es probable que el repunte de la inflación sea más persistente en EE.UU. que en la zona euro debido sobre todo a un crecimiento más rápido que en Europa, a unos paquetes de estímulo mucho más amplios, y a los altos precios del petróleo, que están teniendo un impacto mucho mayor en el consumidor estadounidense que en el europeo. En todo caso, a uno y otro lado del Atlántico creemos que la tendencia alcista seguirá siendo temporal.
¿Qué destacamos?
En la zona euro, con el levantamiento de las restricciones y el buen ritmo de las vacunaciones, que impulsan el consumo, la demanda mundial y la aplicación efectiva del plan de recuperación, la actividad económica será dinámica de aquí a finales de año y en 2022. Con ello y ante unas bolsas aún correctas en general, las acciones de la zona euro merecen un voto de confianza (vea nuestro análisis Tres buenos fondos para invertir en acciones de la zona euro).
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