Un buen paracaídas
Las acciones son, sin duda, la inversión más rentable. Pero, claro, como rendimiento y riesgo van de la mano, también son las más volátiles y las que más temor infunden al inversor de perfil más conservador. Por suerte para ellos pueden tomar un atajo con el que poder saltar al vacío de las bolsas con un buen paracaídas. Y es que disfrutar de las subidas bursátiles sin tener que preocuparse por las caídas es posible. Se lo explicamos.
¿Garantizados? No, gracias
Hay un instrumento estandarizado por el mercado para lograr dicho objetivo. Son los denominados fondos garantizados de rendimiento variable, que hace años las entidades bancarias vendían como churros y que, ahora que los tipos de interés han emprendido un camino al alza, podrían volver a renacer. Nosotros por lo general los hemos desaconsejado en el pasado y ahora también. El concepto del producto en sí puede ser interesante para ciertos perfiles de riesgo, pero no así cómo se ha llevado a la práctica por las entidades financieras.
• Estos fondos garantizados arrastran muchos inconvenientes. Por un lado, pecan en su concepción de prácticas que penalizan al inversor a la hora de calcular la rentabilidad de la pata ligada a las acciones y que, obviamente, acaban lastrando la rentabilidad final del producto, como referenciarse a índices bursátiles que no recogen la rentabilidad por dividendo o calcular las revalorizaciones con medias históricas que no recogen toda la subida. Por otro lado, son productos poco líquidos por lo que, de necesitar su dinero antes del plazo fijado, deberá asumir elevadas comisiones de reembolso además de perder la garantía inicial. Por suerte, hay una alternativa a su alcance.
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Un buen paracaídas
Las acciones son, sin duda, la inversión más rentable. Pero, claro, como rendimiento y riesgo van de la mano, también son las más volátiles y las que más temor infunden al inversor de perfil más conservador. Por suerte para ellos pueden tomar un atajo con el que poder saltar al vacío de las bolsas con un buen paracaídas. Y es que disfrutar de las subidas bursátiles sin tener que preocuparse por las caídas es posible. Se lo explicamos.
¿Garantizados? No, gracias
Hay un instrumento estandarizado por el mercado para lograr dicho objetivo. Son los denominados fondos garantizados de rendimiento variable, que hace años las entidades bancarias vendían como churros y que, ahora que los tipos de interés han emprendido un camino al alza, podrían volver a renacer. Nosotros por lo general los hemos desaconsejado en el pasado y ahora también. El concepto del producto en sí puede ser interesante para ciertos perfiles de riesgo, pero no así cómo se ha llevado a la práctica por las entidades financieras.
• Estos fondos garantizados arrastran muchos inconvenientes. Por un lado, pecan en su concepción de prácticas que penalizan al inversor a la hora de calcular la rentabilidad de la pata ligada a las acciones y que, obviamente, acaban lastrando la rentabilidad final del producto, como referenciarse a índices bursátiles que no recogen la rentabilidad por dividendo o calcular las revalorizaciones con medias históricas que no recogen toda la subida. Por otro lado, son productos poco líquidos por lo que, de necesitar su dinero antes del plazo fijado, deberá asumir elevadas comisiones de reembolso además de perder la garantía inicial. Por suerte, hay una alternativa a su alcance.
Mejor constrúyaselo usted mismo
Nuestra recomendación es clara. Si este producto encaja entre sus preferencias, lo mejor es que se ponga manos a la obra y se lo construya usted mismo. Llevarlo a buen puerto es muy sencillo y de este modo exprimirá al máximo las ventajas de este producto, pero dejando de lado todos los inconvenientes de los fondos garantizados. Saque todo el jugo a las subidas bursátiles y diga adiós a las comisiones de penalización.
• ¿La fórmula? En primer lugar, deberá invertir parte de su dinero en un producto de renta fija que le permita recuperar al final del plazo prefijado, y con toda seguridad, su inversión inicial íntegra. O bien, p.ej., el 90% de ese capital inicial si está dispuesto a asumir algo más de riesgo en busca de una mayor rentabilidad, lo que vendría a ser un fondo de garantía parcial, es decir, garantizado al 90%. El dinero restante será el que irá destinado a las acciones y determinará el rendimiento final de su inversión.
• A mayor plazo y, por ende, mayor remuneración en el producto de renta fija, menor cantidad a destinar al mismo y, por tanto, más dinero para la parte de acciones, lo que redundará a su favor. El mismo axioma se cumple si está dispuesto a reducir el capital que desea garantizar en el peor de los casos: el peso de las acciones aumenta en detrimento de la parte de la renta fija (vea tabla). Hasta aquí la teoría. Ahora le ayudamos a hacerlo en la práctica.
Nuestra propuesta
Nosotros le proponemos varios ejemplos sencillos con los que poder construirse el garantizado que más se acomode a su horizonte de inversión y perfil de riesgo. En total, usted tendrá ocho alternativas en función del vencimiento fijado (a 3, 5, 10 y 15 años vista) y si la garantía cubre el 100% o el 90% de su inversión inicial. Todas ellas se instrumentan con los dos mismos productos y lo que las diferencia es el peso destinado a cada uno de ellos.
• Para la parte invertida en renta fija creemos que es un buen momento para sacar partido de la mayor remuneración que debe pagar el Estado en el momento presente para colocar su deuda, que se mueve en un rango de entre el 2,3% anual a 3 años vista y poco más del 3% anual si el plazo se alarga a los 15 años. Es decir, deuda soberana española con la que garantizar su dinero.
• Mientras, la parte dedicada a las acciones la vamos a invertir en un buen fondo de acciones globales que replique lo mejor posible la economía mundial en su conjunto. El objetivo es captar una rentabilidad anual acorde al crecimiento global (en torno a una tasa, de media, cercana al 6% anual) más la rentabilidad por dividendo de las acciones globales (en torno al 2,5% anual). Nuestra propuesta pasa por el fondo Beka Optima Global, (ES0114289004) que se adapta perfectamente a lo que estamos buscando. Con él, incluyendo la retrocesión del 0,5% anual a la que tienen derecho los socios de OCU Inversiones que lo contraten en el convenio de fondos OCU, podría lograr un 8%anual medio, aunque por precaución usaremos un 7% esperado de la pata de acciones para realizar los cálculos.
Cómo comprar deuda soberana
El sistema más justo y económico para comprar deuda del Estado es en las subastas del Tesoro. Ahora bien, hay que esperar a que se convoque una y que en ella pongan a la venta el bono u obligación al plazo que nos interese. Así, el mecanismo de creación de su garantizado puede empezar por acudir a la subasta. Si quiere hacerse ya su garantizado deberá tratar de comprarlas en el mercado secundario, el SEND.
Un ejemplo práctico
Vamos a tratar de que le quede lo más claro posible con números contantes y sonantes. Imaginemos que quiere construirse un garantizado al 100% a 5 años vista con 50.000 euros. En tal caso, dado que la deuda soberana española a ese plazo se remunera al 2,5% anual, necesitaría invertir en ella hoy un poco menos del 89% de su dinero, es decir, una cantidad de 44.200 euros, para recuperar con esta inversión al cabo de un lustro los 50.000 euros iniciales. El 11% restante, en concreto 5.800 euros, son los que irían a parar a la parte de acciones a través del fondo Beka Optima Global.
• Si redujera su cobertura al 90% de su capital, equivalentes en este caso a garantizarse “solo” 45.000 euros, entonces solo necesitaría invertir en la renta fija algo menos del 80% (39.800 euros) para asegurarse al cabo de los cinco años tal cantidad, pudiendo destinar a las acciones un porcentaje mayor, del 20% (algo más de 10.200 euros). Algo similar ocurre si aumenta el horizonte de inversión de su garantizado. Si el mismo garantizado al 100% lo construyéramos a 10 años vista, entonces tendría que invertir en deuda soberana a 10 años, que ofrece un 2,8% anual, y con dedicar a ella el 76% de su inversión ya le permitiría recuperar al cabo de una década los 50.000 euros iniciales. Así, el 11% que dedicábamos a las acciones en el primer supuesto ahora subiría hasta el 24%.
• La relación es evidente. A mayor plazo o menor cobertura menor peso en renta fija, mayor peso en acciones y más rendimiento.
Más que lo garantizado
El rendimiento esperado de los garantizados propuestos oscila entre el 2,6% anual del garantizado al 100% a 3 años y el 5% anual del garantizado al 90% a 15 años. Obviamente, el rendimiento final puede estar por encima o por debajo. En ese caso, puede que le extrañe ver que el rendimiento mínimo es positivo en todos los casos, incluso aunque el garantizado no cubra la totalidad de su dinero. Tiene fácil explicación.
• La parte invertida en acciones es la que determinará la rentabilidad final de su inversión. Obviamente, con ella puede irle mejor o peor. Pero lo que no va a suceder es que pierda la totalidad del dinero invertido en el Beka Optima Global. Por mal que marchen las cosas, lo invertido en este fondo siempre tendrá algún valor que complementará a lo generado por renta fija.
• Además, cuando de invertir en acciones se trata, ha de tener en cuenta que con el paso del tiempo la volatilidad se reduce, de ahí que la horquilla de rendimientos vaya también estrechándose y confluyendo en torno al rendimiento medio esperado para las acciones (7% anual). En otras palabras, si invierte en acciones globales su rendimiento esperado es de un 7% anual con independencia de que lo haga a 3, 5, 10 o 15 años. La diferencia radica en que, en un periodo de tres años, p.ej., la horquilla de rendimientos (entre el -10,8% y el +24,8% anual) es mucho más amplia que a 15 años vista (entre el +1,2% y el +12,8% anual).
• Con todo, según nuestras estimaciones y con un 95% de probabilidades, el rendimiento mínimo de los garantizados estaría entre el 0,4% y el 2,3% anual. Así, incluso por mal que marchen las cosas ganará dinero con ellos, aun cuando su cobertura “teórica” solo le asegure el 90% del capital. Como ve, construirse su garantizado puede salirle muy a cuenta y no es difícil. Escoja el que más le convenga.
| NUESTROS GARANTIZADOS | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|
|
Garantía que da la renta fija |
Periodo |
Rdto anual (1) |
Pesos |
|||
| Mínimo | Esperado | Máximo | Renta Fija | Acciones | ||
| 100% de lo invertido | 3 | 1,50% | 2,60% | 4,10% | 93% | 7% |
| 5 | 1,70% | 3,10% | 5% | 88% | 12% | |
| 10 | 2,20% | 4% | 6,60% | 76% | 24% | |
| 15 | 2,40% | 4,80% | 8,20% | 63% | 37% | |
| 90% de lo invertido | 3 | 0,40% | 3,10% | 6,50% | 84% | 16% |
| 5 | 1,10% | 3,50% | 6,80% | 80% | 20% | |
| 10 | 2% | 4,30% | 7,50% | 68% | 32% | |
| 15 | 2,30% | 5% | 8,80% | 57% | 43% | |
| (1) Estos rendimientos son los que obtendría de forma conjunta en el 95% de las ocasiones de la suma de su renta fija y fondo de acciones. | ||||||