Una empresa fuera de lo común
SpaceX combina tres grandes apuestas: lanzamientos espaciales, internet por satélite y, más recientemente, inteligencia artificial. Los cohetes Falcon y Starship buscan abaratar el acceso al espacio gracias a la reutilización, pero siguen siendo proyectos muy costosos y difíciles de rentabilizar. La parte más sólida parece Starlink, su red de internet por satélite, que empieza a ofrecer ingresos recurrentes en hogares, empresas, barcos, aviones o aplicaciones de defensa. La apuesta por la inteligencia artifial añade atractivo, pero también nuevas necesidades de inversión y más incertidumbre.
Una OPV para mirar con calma
La salida a bolsa puede ser una de las mayores de la historia. Se habla de una valoración cercana a los 2 billones de dólares y de una captación de unos 75.000 millones. Es fácil entender el entusiasmo: Musk, espacio, Starlink, IA y crecimiento global en un mismo paquete. Además, SpaceX entrará pronto en el Nasdaq-100, los fondos y ETF que replican ese índice tendrían que comprar acciones en mercado, lo que podría apoyar la cotización tras el estreno. No nos extrañaría, por tanto, que la OPV tuviera una buena acogida inicial, aunque eso no evitaría posibles correcciones posteriores, especialmente cuando el mercado empiece a exigir resultados.
La pregunta ahora es si quienes acuden a esta oferta pública de venta (IPO por las siglas en ingles de Initial Public Offering), desde los intermediarios designados en España y sus colaboradores, lo hacen en las mismas condiciones que el resto de inversores globales y si esta oferta puede ser interesante para un inversor de largo plazo o para un especulador. Se lo explicamos a continuación a los suscriptores de OCU inversiones. Hágase socio y acceda a los análisis completos de nuestros expertos.
Una empresa fuera de lo común
SpaceX combina tres grandes apuestas: lanzamientos espaciales, internet por satélite y, más recientemente, inteligencia artificial. Los cohetes Falcon y Starship buscan abaratar el acceso al espacio gracias a la reutilización, pero siguen siendo proyectos muy costosos y difíciles de rentabilizar. La parte más sólida parece Starlink, su red de internet por satélite, que empieza a ofrecer ingresos recurrentes en hogares, empresas, barcos, aviones o aplicaciones de defensa. La apuesta por la inteligencia artificial añade atractivo, pero también nuevas necesidades de inversión y más incertidumbre.
Una OPV para mirar con calma
La salida a bolsa puede ser una de las mayores de la historia. Se habla de una valoración cercana a los 2 billones de dólares y de una captación de unos 75.000 millones. Es fácil entender el entusiasmo: Musk, espacio, Starlink, IA y crecimiento global en un mismo paquete. Además, SpaceX entrará pronto en el Nasdaq-100, los fondos y ETF que replican ese índice tendrían que comprar acciones en mercado, lo que podría apoyar la cotización tras el estreno. No nos extrañaría, por tanto, que la OPV tuviera una buena acogida inicial, aunque eso no evitaría posibles correcciones posteriores, especialmente cuando el mercado empiece a exigir resultados.
Sólo para especuladores
Los pequeños inversores españoles pueden solicitar acciones en el Banco Santander, Renta 4, GVC Gaesco y a través de brókeres como Revolut, DEGIRO, Interactive Brokers o Trade Republic. En Revolut, la solicitud se realiza indicando el importe en dólares; en otros intermediarios puede formularse por número de acciones. Quedan fuera quienes tengan la consideración de inversores profesionales o cualificados; en el caso de una persona física, debe haber solicitado ser tratada como profesional y cumplir requisitos adicionales, entre ellos una cartera financiera superior a 500.000 euros.
· Si hay asignación —no está garantizada y puede ser parcial o nula—, el precio será el mismo precio final fijado para la IPO global. La diferencia práctica está en la operativa: la acción podría empezar a cotizar el 12 de junio y las acciones asignadas al inversor europeo podrían entregarse a partir del 15 de junio, lo que impediría venderlas desde los primeros compases de cotización. Para un perfil claramente especulativo, acudir con una cantidad limitada puede tener sentido con el ánimo de vender cuando se frene la furia compradora; para el inversor prudente, la valoración exige mucha cautela. La posible presión compradora de los fondos indexados no elimina el riesgo de pagar demasiado por una compañía excepcional.
Nota: Hemos actualizado este artículo a 8/06/2026 con la nueva información que se ha ido conociendo.
Herramienta | Vea los análisis y consejos de las casi 200 acciones de nuestra selección en el comparador