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Calderas murales de gas

1 enero 2011
Calderas murales de gas

¿Un sistema individual de calefacción y agua caliente? Las calderas murales de gas, para cualquier vivienda y zona climática (salvo las más cálidas). Por su rendimiento y seguridad recomendamos las que no tienen llama piloto y son estancas. Un análisis de calderas de ese tipo, de baja temperatura, arroja más datos sobre estos aparatos. Además, con nuestros consejos, podrá ahorrar hasta 400 euros en su compra.

Tipos de calderas de gas individuales

  • Aparte de los sistemas de producción de calefacción y agua caliente individuales, para una sola vivienda, existen los centralizados, que funcionan para toda una comunidad de vecinos. Estos últimos pueden resultar también interesantes si cada vecino tiene su propio contador individual.
  • Tenga en cuenta que existen modelos que sólo ofrecen calefacción y otros, los mixtos, que sirven también para producir agua caliente sanitaria.
  • Se llama calderas murales a las que vienen preparadas para colgarlas en la pared.
  • Las calderas con llama piloto tienen la llama continuamente encendida para que, en el momento en que se requiera el funcionamiento de la caldera, se inicie la combustión. Son más recomendables las calderas sin llama piloto, pues consumen menos y son más seguras.
  • Según de dónde proceda el aire que utilizan para la combustión, se distingue entre caderas de gas atmosféricas (viene de la misma estancia donde está ubicada la caldera) o estancas (toman el aire del exterior). Las más seguras son las estancas.
  • Dentro de las calderas de gas mixtas es posible elegir entre las de producción de agua caliente instantánea y las de acumulación. Mientras que en las primeras el agua caliente se empieza a producir al abrir el grifo, aunque con un caudal limitado, en las segundas el agua se calienta de forma continua y se acumula en un depósito a una temperatura determinada. La acumulación permite disponer de un mayor caudal de agua caliente y sin variaciones de temperatura, pero, a cambio, la pérdida de calor y el coste son mayores.
  • Según su forma de funcionamiento, las calderas pueden ser:
    • De condensación. Se denominan así porque son capaces de condensar una parte importante del vapor de agua contenido en sus gases de combustión. El calor extraído por la condensación de los gases es aprovechado por la propia caldera. Gracias a este sistema, y también a la baja temperatura a la que se expulsan los gases, los rendimientos de estas calderas son más altos que los de las calderas estándar o de baja temperatura. Aunque su precio de compra es alto, se recupera con el uso y más rápidamente cuanto más frío es el clima.
    • De baja temperatura. Pueden funcionar de forma continua, con una temperatura del agua de alimentación entre 35 y 40 ºC. En algunas circunstancias pueden producir condensación. Su rendimiento es superior al de las calderas estándar (que necesitan calentar el agua a temperaturas superiores), pero inferior al de las calderas de condensación. Gastan más electricidad que las estándar.
    • Estándar. Para funcionar necesitan calentar el agua mucho más que las calderas anteriores por eso tienen un rendimiento inferior.
  • El tiro de la caldera puede ser:
    • Natural, si la entrada de aire para la combustión y la salida de los productos de la misma se realiza, como su nombre indica, de una forma natural.
    • Forzado, cuando la entrada de aire para la combustión o la salida de los productos de combustión es realizada de forma forzada, mediante un dispositivo tipo ventilador.


Anexos

Al servicio de 345.000 socios.