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La tecnología se obsesiona con la salud

18 marzo 2014
La tecnología se obsesiona con la salud

La última tendencia tecnológica es venderte todos los gadgets y aplicaciones posibles para que mantengas bajo control tus constantes vitales, los kilómetros que recorres y las calorías que quemas. La punta de este iceberg son los relojes inteligentes y las pulseras de actividad.

Estar en buena forma física y estar al día en tecnología van camino de convertirse en sinónimos. Las apps para correr multiplican sus descargas y las grandes marcas diseñan relojes inteligentes y pulseras de actividad biométrica.

2014 se confirma como el año en que smartphones, apps y gadgets se pusieron de acuerdo en el tema de conversación: tienes que cuidarte.

La fiebre de las pulseras

Ya son un pelotazo en Estados Unidos y pronto verás muchos modelos en las tiendas. En el último Mobile World Congress fueron protagonistas, con papel especial para la Galaxy Gear Fit, con pantalla táctil curva.

La llevas como si fuese un reloj y mide tus pulsaciones sobre la marcha.

 

Estas pulseras también controlan tu sueño, aunque están algo incapacitadas por sí solas (ninguna tiene GPS: la distancia que recorres no deja de ser una estimación). La gracia está en conectarlas vía Bluetooth con tu móvil (atención: la Gear Fit solo funciona si tienes un Samsung Galaxy). 

Los pioneros en este campo (FitBit y JawBone) van a tener que ponerse las pilas si quieren aguantar el tipo frente a las novedades presentadas por Samsung, Sony, Huawei y LG.

Los modelos más baratos se encuentran por algo menos de 100 euros. La más cara es la Gear Fit, que costará en torno a los 200.

La "inteligencia" de los relojes

A los smartwatches se les pronostica un papel estelar en el futuro, mucho más que un gadget de actividad física. Pero de momento están decepcionando y no son un dispositivo revolucionario.

Aunque tienen más funciones que las pulseras (tienen cámara y puedes responder a llamadas), a nivel de salud ofrecen prácticamente lo mismo (y tampoco tienen GPS).

Se mueven en una horquilla amplia de precios, entre 100 y 350 euros aproximadamente.   

Apps para todos los síntomas

Las más populares son las de deporte (correr, bici, trekking...). Endomondo y Runtastic ya superan los 20 millones de usuarios, enganchándote con la posibilidad de compartir con amigos tus hazañas físicas.

Pero las apps aún tienen mucho nicho por explotar y empiezan a brotar todo tipo de ideas: controlar el nivel de insulina (diabéticos) o si un paciente está cumpliendo las prescripciones médicas, así como autochequeos de síntomas para descartar ciertas enfermedades.

Y por supuesto el insistente rumor sobre la intención de Apple de sacar una app (Healthbook) que controle todo tu organismo (presión sanguínea, niveles de azúcar, índice de masa corporal...).  

 

 

Mejoras en los propios móviles

Otra posibilidad es que, más allá de lo que ofrezcan las mil y una apps, los propios smarpthones empiecen a incorporar hardware relacionado con la salud.

El móvil estrella de Samsung, el Galaxy S5, incluye un medidor de pulsaciones.