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Tecnología NFC: ¿para qué sirve?

11 marzo 2013
Tecnología NFC: ¿para qué sirve?

La industria de los móviles apuesta por el "hijo listo" del Bluetooth. Su virtud es ahorrar tiempo y esfuerzo al conectar entre sí smartphones, tablets y otros dispositivos. También intenta venderse como una manera de pagar con el móvil. De momento tiene más futuro que presente.

En el último Mobile World Congress de Barcelona, principal escaparate de lo que está por venir en el mundo de los smartphones y tablets, hubo dos palabras que se repitieron hasta la saciedad: tecnología NFC. ¿Qué significan?

La tecnología NFC (siglas de Near Field Communication) es un sistema de comunicación inalámbrico de corto alcance (funciona por proximidad) que se está integrando en smartphones y tablets.

La idea es que dos dispositivos puedan comunicarse entre sí de manera cómoda y eficaz.

No está pensada para transferir ficheros de gran tamaño sino para identificar o validar a otro dispositivo. Su virtud sería ahorrar tiempo y esfuerzo al emparejar dos aparatos.

Un ejemplo: conectar nuestro móvil al manos libres del coche. Para conseguirlo sin NFC tenemos que activar el Bluetooth del teléfono, rastrear dispositivos, conectar con ellos, introducir la clave... Con NFC sería tan sencillo como deslizar el móvil sobre el manos libres.

Como muestra del interés de los fabricantes por la tecnología NFC, basta decir que uno de los gigantes del sector, Samsung, ha equipado con NFC todos sus smartphones (incluso los de gama baja).

¿Pagar con el móvil? Todavía no

Hasta el año pasado, la industria parecía empeñada en que la única utilidad de la tecnología NFC era pagar con el móvil. 

Técnicamente es posible desde hace tiempo: si nuestro smartphone ha sido previamente vinculado a una tarjeta de crédito, basta deslizarlo sobre un receptor para pagar. Pero excepto en algunos lugares como Japón, se trata de una práctica muy minoritaria o inexistente. ¿Por qué?

No queda claro qué ventajas ofrece pagar mediante NFC respecto a pagar con una tarjeta de crédito. Si al final va a ser lo mismo, ¿para qué gastar todo el dinero que cuesta instalar los receptores adecuados?  

Para que se pueda pagar con el móvil de forma segura es necesario que la tarjeta SIM incluya una función más en su chip. Conclusión: no solo deben implicarse los bancos y compañías como Visa o Mastercard, sino también los operadores móviles. Demasiadas variables: la ecuación tardará un tiempo en resolverse.          

Entonces, ¿para qué sirve?

  • Para pagar: a día de hoy es un fiasco. En el Mobile World Congress todos los fabricantes hablaban de ello (y de sus posibilidades para el pago en parquímetros o en el transporte público), pero las demostraciones se limitaban a una máquina de refrescos instalada por Samsung que resultaba anecdótica. 
  • Para escuchar música: Sony tiene mérito por haber dado una vuelta al NFC y plantearlo como manera de vincular sus smartphones (aunque solo los de alta gama están preparados) con sus altavoces y sus auriculares inalámbricos. Reproduces la canción que elijas en tu smartphone (o en tu tablet), lo aproximas al altavoz o a los auriculares y empieza a sonar.          
  • Para transferir fotos: con dos teléfonos que tengan NFC es posible enviar una foto de uno a otro con solo acercarlos (a día de hoy debe hacerse con Bluetooth -más engorroso- o a través de Internet -WhatsApp, correo electrónico...-). 
  • Para usar tu tele como pantalla de tu móvil: Sony ha desarrollado televisores con mandos NFC para ver en sus pantallas los vídeos que tengas guardados en tu móvil.          
  • Para demostrar tu identidad: durante el Mobile World Congress era posible acreditarse a la entrada mediante un móvil equipado con NFC. Bastaba deslizar el teléfono sobre un receptor que reconocía tu identidad. Técnicamente sería igual al acreditarse en cualquier otro sitio (siempre que el entorno estuviese preparado). 

Conclusiones: más futuro que presente

1) Todos dicen que la tecnología NFC es el futuro, pero solo Sony ha tenido la imaginación y la decisión de desarrollar productos de imagen y sonido en los que funciona. ¿La pega? Todas tienen conexión vía Bluetooth, por lo que el alcance es solo de 10 metros. La ventaja del NFC es ahorrarse los pasos de una conexión Bluetooth (rastreo de dispositivos, contraseña...). 

2) A día de hoy, la tecnología NFC tiene mucho que mejorar. En teoría, acercar su móvil y deslizarlo es todo lo que el usuario debe hacer para conectarlo con otro dispositivo. En la práctica, estas conexiones fallan más que una escopeta de feria.

Nos lo contaba Toni Recio, uno de los desarrolladores presentes en el Mobile World Congress:

"Debería ser la tecnología que unificase todas las interconexiones: cargadores, música, sincronización, fotos… El problema es que todavía no funciona a la perfección. Para que un altavoz o una tele reconozca al smartphone tienes que probar varias veces y cambiar de posición hasta que acabas pillando el ángulo necesario".

3) Sin duda sería posible pagar mediante NFC o acreditarse en todo tipo de situaciones, pero la pregunta incómoda es: ¿por qué molestarse en implementar esto? ¿Qué ventajas supone respecto a pagar con una tarjeta o enseñar el DNI? Ahorrar unos pocos segundos no parece argumento suficiente.


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