Sesgos conductuales
En el ámbito de las inversiones, nuestras decisiones no siempre se guían por la lógica, sino que a menudo están influenciadas por nuestras emociones. Nuestros reflejos inconscientes, conocidos como sesgos conductuales, pueden alterar nuestro juicio y llevarnos a tomar decisiones equivocadas, especialmente en períodos de estrés o incertidumbre. Identificarlos es un primer paso fundamental para controlarlos mejor y para invertir de manera más tranquila.
1. El sesgo de imitación
El sesgo de imitación, también conocido como comportamiento gregario, consiste en seguir la tendencia del mercado o la opinión dominante sin realizar un análisis propio. Este comportamiento puede contribuir a la formación de burbujas especulativas y exponer a los inversores a cambios bruscos. La explosión de la burbuja de las puntocom a principios de los años 2000 es un claro ejemplo. Hoy en día, el fuerte entusiasmo por la inteligencia artificial está generando muchas interrogantes.
Buena práctica
Antes de invertir en un activo "de moda", tómese el tiempo para comprender su modelo de negocio y sus perspectivas reales. Hágase una pregunta simple: ¿es una inversión bien meditada o una decisión influenciada por el entusiasmo general?
2. El sesgo de confirmación
El sesgo de confirmación nos lleva a favorecer la información que confirma nuestra opinión inicial, ignorando aquella que podría cuestionarla. En inversión, esto puede llevar a una visión sesgada de la realidad y a decisiones insuficientemente objetivas.
Buena práctica
Diversifique sus fuentes de información y enfrente deliberadamente su punto de vista a análisis contrapuestos. Buscar argumentos en contra de una decisión suele ser tan útil como buscar argumentos a favor.
3. El sesgo de sobreconfianza
El sesgo de sobreconfianza da al inversor la ilusión de que controla perfectamente los mercados o puede anticipar sus movimientos. Este exceso de confianza con frecuencia lleva a asumir riesgos excesivos o a realizar operaciones innecesarias. Las redes sociales amplifican este fenómeno, especialmente con "expertos" autoproclamados cuyos discursos pueden parecer convincentes, especialmente en mercados especulativos como el de los criptoactivos.
Buena práctica
Recuerde que nadie puede predecir con certeza la evolución de los mercados. Opte por una estrategia simple, coherente y adaptada a su perfil de riesgo, en lugar de hacer apuestas arriesgadas basadas en promesas de ganancias rápidas.
4. El sesgo doméstico
El sesgo doméstico consiste en priorizar las inversiones en su país de origen, por sentimiento de familiaridad o seguridad. Es más tranquilizador invertir en empresas que conoce o de las que oye hablar con regularidad. Sin embargo, este enfoque limita la diversificación y le hace perder la oportunidad de diversificar en mercados más atractivos.
Buena práctica
Amplíe su horizonte de inversión. Los fondos y ETF permiten invertir fácilmente en empresas de todo el mundo, lo que reduce el riesgo global de su cartera.
5. El sesgo de acción (o de actividad)
El sesgo de acción empuja al inversor a realizar compras y ventas de manera excesiva con la esperanza de "hacer movimientos" a corto plazo o de anticipar perfectamente los movimientos del mercado. En realidad, comprar o vender en el momento adecuado depende más de la suerte que de la habilidad. Esta estrategia es consumidora de tiempo, genera gastos adicionales y aumenta los riesgos.
Buena práctica
Adopte una visión a largo plazo. Invertir progresivamente y reevaluar periódicamente su cartera le ayudará a limitar los errores emocionales y optimizar el rendimiento a lo largo del tiempo.
Mucho más en nuestra web
En la sección de Formación de nuestra web usted, independientemente de su nivel de conocimientos financieros (principiante, intermedio o experto), puede ampliar o verificar sus conocimientos sobre el mundo de las inversiones y el ahorro, donde las oportunidades y los riesgos están a la vuelta de la esquina, pero no son fáciles de interpretar. Una sección que está dividida en 5 áreas clave. Una de ellas es precisamente la que hemos denominado Claves del inversor, en la que puede descubrir cómo funciona la mente de los inversores en determinadas situaciones de mercado. Le invitamos también a descubrir las otras cuatro: Ahorrar, Invertir, Herencias y Pensiones.
· Conocer cómo funcionan los productos, los riesgos y las oportunidades del mercado permite tomar decisiones informadas, evitar errores costosos y planificar a largo plazo con criterio.
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