Desconfianza
La desconfianza de los inversores hacia la moneda única se debe a muchas razones. Entre ellas, el hecho de que los tipos de interés oficiales hayan subido mucho más rápidamente en los Estados Unidos, en el Reino Unido, en los países escandinavos e incluso en Suiza que en la zona euro, donde el BCE no los subirá hasta dentro de unas semanas.
• Además, las perspectivas económicas son especialmente sombrías en la eurozona, más afectada por la guerra de Ucrania, por la subida de los precios de la energía y la posibilidad real de escasez de hidrocarburos el próximo invierno.
• Asimismo, ante la incertidumbre que pesa sobre la economía mundial, los inversores buscan refugio en el billete verde, propiciando que los tipos de interés de la deuda pública estadounidense bajen.
• Por si fuera poco, la balanza comercial europea sigue deteriorándose,
• Por último, con los tipos de interés al alza, vuelven las tensiones en los mercados de deuda soberana.
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Desconfianza
La desconfianza de los inversores hacia la moneda única se debe a muchas razones. Entre ellas, el hecho de que los tipos de interés oficiales hayan subido mucho más rápidamente en los Estados Unidos, en el Reino Unido, en los países escandinavos e incluso en Suiza que en la zona euro, donde el BCE no los subirá hasta dentro de unas semanas.
• Además, las perspectivas económicas son especialmente sombrías en la eurozona, más afectada por la guerra de Ucrania, por la subida de los precios de la energía y la posibilidad real de escasez de hidrocarburos el próximo invierno.
• Asimismo, ante la incertidumbre que pesa sobre la economía mundial, los inversores buscan refugio en el billete verde, propiciando que los tipos de interés de la deuda pública estadounidense bajen. De hecho, los tipos de las obligaciones a 10 años no superan el 2,9% frente al 3,4% de hace unas semanas.
• Por si fuera poco, la balanza comercial europea sigue deteriorándose, como en el caso de Alemania que entró en déficit en mayo por primera vez desde 1991. La subida de los precios de la energía y el hecho de que nos estemos preparando para pagar precios más altos por la energía a largo plazo, procedente de Estados Unidos y no de Rusia, tienen mucho que ver con esto. La progresiva transición hacia el coche eléctrico también está cambiando fundamentalmente nuestra relación con China, que pronto exportará más coches a Europa de los que importa.
• Por último, con los tipos de interés al alza, vuelven las tensiones en los mercados de deuda soberana. El BCE (Banco Central Europeo) puede prometer que hará todo lo posible para remediarlo, pero Alemania, los Países Bajos y muchos otros ya están preocupados porque el BCE sólo mantendrá en su balance la deuda de los países financieramente debilitados. En consecuencia, el margen de maniobra del BCE probablemente reducido. Para la máxima autoridad monetaria europea la elección será difícil: si consigue controlar los tipos de interés de la deuda soberana, impidiendo que suban, los inversores buscarán activos más remuneradores en otros lugares y el euro estará bajo presión. Si no lo hace, la eurozona estará al borde de otra crisis de deuda soberana... y el euro se verá presionado.
Tiempos difíciles
En definitiva, el euro se enfrenta a un periodo difícil. Aunque actualmente está infravalorado frente al dólar USD, no esperamos que nuestra moneda se recupere en un futuro inmediato. De hecho, actualmente la mayor parte de nuestras carteras están invertidas fuera de la zona euro, en mercados que consideramos más boyantes. Consulte al detalle nuestras estrategias de inversión