La decisión del BCE de subir los tipos oficiales en la eurozona hasta el 0,5% ratifica su intención de frenar la inflación. Ahora bien ¿será a costa de una recesión? Muchas dudas genera también su plan antifragmentación.
Si desea seguir leyendo este análisis haga clic en el botón siguiente
En el 0,5%
En la zona euro, el BCE finalmente ha subido los tipos oficiales hasta situarlos en el 0,5%, el doble de lo que se esperaba. Con una inflación en la eurozona disparada (8,6% en junio), el BCE no podía seguir retrasando tal subida, y menos aún tras la pérdida de fuelle de la moneda única con respecto al USD. Paralelamente, Lagarde, su presidenta, dio a conocer el mecanismo destinado a evitar una excesiva fragmentación de los mercados de bonos y obligaciones de la zona euro, es decir, una excesiva divergencia de los tipos de interés entre los países que comparten la moneda única. Esta herramienta permitirá al BCE comprar deuda en los mercados para evitar que los tipos a largo se disparen en unos países más que en otros. Aunque todos podrán beneficiarse de este mecanismo, deberán cumplir cuatro condiciones abiertas a interpretación.
La subida de tipos decidida por el BCE deberá ser digerida por una eurozona en donde cada vez cobra más fuerza la posibilidad de que la economía acabe entrando en un periodo de recesión. Actualmente la mayor parte de nuestras carteras están invertidas fuera de la zona euro, en mercados que consideramos más boyantes.