Bolsa de Bombay: llamativo despegue
Resulta llamativo ese subidón del 33% experimentado por la Bolsa de Bombay en los nueve primeros meses del año. ¿Resulta justificable este entusiasmo que han mostrado los inversores por las acciones indias?
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Bolsa de Bombay: llamativo despegue
Resulta llamativo ese subidón del 33% experimentado por la Bolsa de Bombay en los nueve primeros meses del año. Un entusiasmo el que han mostrado los inversores por las acciones indias que difícilmente resulta justificable. Ni los fundamentos económicos ni las perspectivas del país invitan a tal optimismo. Las reformas están empantanadas y el primer ministro Modi parece incapaz de sacarlas adelante y tampoco parece estar dispuesto a comprometerse mucho con tal labor. Por otro lado, el Estado está enormemente endeudado, y el Banco central indio se ve obligado a intervenir en los mercados para estabilizar la rupia y captar financiación (se baraja incluso la posible creación de un banco “malo” que se haría cargo de los prestamos impagados). En este contexto, nuestras expectativas sobre la evolución futura de la economía india son, en cualquier caso, generosas, con un crecimiento de la riqueza del 9,5% este año (había caído un 6% el año pasado). Previsiones que pueden parecer muy generosas en comparación con las que se barajan para la zona euro pero que, en comparación con otros gigantes asiáticos, no lo son tanto. P.ej. para China las previsiones apuntan a un crecimiento del +8,4% para este año (pero en 2020 la economía no se desplomó, sino que creció un 1%, con un balance global en los últimos años 2 que supera en más de tres veces el de la India), un +5,5% en 2022, un +5,3% en 2023 y luego bajará al +4% en 2024.
Nuestro consejo
En definitiva, el crecimiento indio es bueno, pero típico de una zona emergente (por lo que no es nada extraordinario) y que se está viendo contrarrestado por otros problemas. En primer lugar, la rupia india está actualmente sobrevalorada en torno al 25% frente al euro, y con una tasa de inflación que este año alcanzará el 7%, el 4,7% en 2022, el 4,5% en 2023..., su lógica evolución sería la de depreciarse frente al euro. En segundo lugar, las cifras de rentabilidad de la bolsa tampoco son buenas. A fecha de 30/09/21 resulta más cara que las bolsas mundiales, tanto en términos de relación precio/beneficio (27,9, frente a 20 de las bolsas mundiales) como en términos de precio/valor contable (3,77 frente a 2,61); por si fuera poco, la rentabilidad por dividendo es inferior (1,14% frente a 1,9%). Por ello, nos resulta difícil entusiasmarnos con las acciones indias que a sus niveles actuales no están baratas. No invierta en ellas.Consulte la composición actual de nuestras estrategias de inversión