Algún que otro susto
El indicador de estrés de los mercados financieros que elabora la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) se ha mantenido en un nivel bajo durante la mayor parte del segundo trimestre del año. No obstante, en ciertos momentos se percibieron algunos rebrotes de volatilidad que llevaron al indicador a situarse cerca del umbral que separa el riesgo bajo del medio (0,27), y que incluso acabaron por hacer sobrepasar ese límite a finales de julio (0,29). En todo caso, según el organismo supervisor, lo más destacable es el descenso del nivel de estrés del segmento de intermediarios financieros.
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Algún que otro susto
El indicador de estrés de los mercados financieros que elabora la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) se ha mantenido en un nivel bajo durante la mayor parte del segundo trimestre del año. No obstante, en ciertos momentos se percibieron algunos rebrotes de volatilidad que llevaron al indicador a situarse cerca del umbral que separa el riesgo bajo del medio (0,27), y que incluso acabaron por hacer sobrepasar ese límite a finales de julio (0,29). En todo caso, según el organismo supervisor, lo más destacable es el descenso del nivel de estrés del segmento de intermediarios financieros.Bolsa española: menos contratación
Respecto a la bolsa española, la CNMV observa que durante buena parte del segundo trimestre las cotizaciones de las acciones siguieron la tendencia alcista. Buena racha que se vio truncada a mediados de junio cuando el temor a la expansión de las nuevas variantes del coronavirus y la posibilidad de nuevas restricciones a la movilidad en algunas regiones europeas dieron lugar a caídas en los precios de las acciones. En cuanto a la liquidez del mercado, estima que sigue siendo satisfactoria a pesar del descenso continuo de los volúmenes de contratación, tendencia esta que también se percibe en otras plazas bursátiles.Renta fija: el BCE infunde tranquilidad
En cuanto a los mercados de renta fija (bonos y obligaciones), en los que el aumento de la inflación y de sus expectativas dieron lugar a aumentos en las rentabilidades a largo plazo en los primeros meses del año, modificaron su rumbo cuando se conoció el cambio de la estrategia de política monetaria del BCE (esto es, una mayor flexibilidad al establecer como objetivo una inflación del 2%), alejando la expectativa de un eventual endurecimiento de la misma.Pandemia, ciberseguridad y cambio climático
Por último, entre aquellas fuentes de riesgo en términos de estabilidad financiera continúan destacando aquellas relacionadas con la evolución de la pandemia, que se ve favorecida por el avance del proceso de vacunación y perjudicada por la aparición de nuevas cepas, hechos que impactan directamente sobre las expectativas de la actividad económica. Las incertidumbres políticas de carácter internacional continúan reduciéndose de forma paulatina mientras que se mantienen las de carácter interno. También continúan los riesgos relacionados con la ciberseguridad, cuya importancia ha aumentado más, si cabe, como consecuencia de la intensificación de las actividades no presenciales en el contexto de la pandemia. También cabe mencionar los riesgos financieros en la esfera del cambio climático.