La inflación se inflama
Los últimos datos de inflación han hecho saltar las alarmas y no son pocos los que hablan incluso de una burbuja en renta fija, cuyos precios hinchados explotarían ante un alza de los tipos a largo. Y razones no les faltan, pues nunca habíamos visto un periodo de tipos tan bajos durante tanto tiempo y tipos reales (una vez descontada la inflación) tan negativos.
• Ahora bien, por un lado, los bancos centrales parecen haber dejado claro que no va a ser la inflación quien les incite a subir los tipos oficiales; referencia de los tipos a corto.
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La inflación se inflama
Los últimos datos de inflación han hecho saltar las alarmas y no son pocos los que hablan incluso de una burbuja en renta fija, cuyos precios hinchados explotarían ante un alza de los tipos a largo. Y razones no les faltan, pues nunca habíamos visto un periodo de tipos tan bajos durante tanto tiempo y tipos reales (una vez descontada la inflación) tan negativos.
• Ahora bien, por un lado, los bancos centrales parecen haber dejado claro que no va a ser la inflación quien les incite a subir los tipos oficiales; referencia de los tipos a corto. Al igual que nosotros, ven razonable la inflación actual como un efecto mecánico rebote al estancamiento de hace un año debido a la COVID-19 y los tipos reales no debieran ser tan negativos una vez se relaje la inflación dentro de unos meses. De hecho, nunca se ha visto a los bancos comerciales ofrecer hipotecas a tipo fijo tan bajas, por lo que tampoco ellos parecen creer que los tipos a corto vayan a subir ni siquiera en el medio o largo plazo.
• Y, por otro lado, en lo que afecta a los tipos a largo, que son una concatenación de tipos a corto, tampoco vemos razones serias para su subida en el corto plazo. Eso sí, al estar sostenido el precio de las obligaciones, no tanto por los inversores como por las compras de los bancos centrales – como esos 1,85 billones de euros que el BCE destinó con la pandemia a la compra de obligaciones hasta marzo de 2022 –, una vez finalice o se reduzca la dotación de este plan o se intuya que se va a reducir, no son descartables alzas en los tipos a largo. En todo caso el BCE no dejará que sean explosivas. Así pues, más que vender la renta fija a lo que incita la situación actual es a estar vigilantes.