Poco a poco, la recuperación económica va cobrando forma. Aunque la inflación asoma la cabeza, no resulta inquietante. En la zona euro, el Banco Central Europeo no mueve ficha.
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España: señales de recuperación
Con la confirmación por parte del BCE (Banco Central Europeo) de su intención de seguir presente en los mercados de deuda durante el tiempo que sea necesario, los tipos de interés a largo plazo, los de las obligaciones a 10 años cayeron hasta el entorno del 0,35%, el nivel más bajo desde principios de abril. Aunque las intervenciones del BCE apoyan a la economía europea en su conjunto, ofreciendo crédito barato y accesible a todos, es imposible ignorar el hecho de que sus intervenciones también contribuyen a estrechar los diferenciales de tipos de interés entre los países con finanzas sólidas (principalmente Alemania) y los demás. La política monetaria es, por tanto, de vital importancia para España, cuyos costes de financiación de su enorme deuda pública (120% del PIB) serían mucho mayores sin la presencia del BCE en los mercados. Esta es una de las piedras angulares de la recuperación española.
• Y esta recuperación está tomando forma. Las estadísticas sobre el transporte de pasajeros son una prueba de ello. En abril, se transportaron unos 261,5 millones de pasajeros en comparación con los 36,8 millones en abril de 2020, en pleno confinamiento. Es cierto que aún estamos lejos de volver a la normalidad -en abril de 2019 se habían transportado más de 400 millones-, pero la recuperación está ahí. El mismo escenario podemos aplicar a la compraventa de viviendas. En abril se inscribieron en los registros de la propiedad 174.323 fincas, un 96% más que en el mismo mes de 2020. Con ello, las compraventas de viviendas inscritas aumentan un 65,9% en tasa anual, y disminuyen un 10,8% en tasa mensual. En este sentido, el índice OCU de Construcción, uno de los indicadores de OCU fincas y casas para tomar el pulso al sector inmobiliario, siguió mostrando perspectivas positivas.
El BCE no mueve ficha
En la zona euro, en su última reunión, el BCE ha optado por mantener su política monetaria sin cambios. En un contexto en el que la inflación está en línea con sus objetivos (2% en mayo), ha mantenido los tipos oficiales en el 0% y ha optado por continuar con su programa de compra de activos. Respecto al Programa de Compras de Emergencia para la Pandemia (PEPP), dotado con 1.850 millones de euros, finalizará como muy pronto en marzo de 2022, pero podría continuar más allá de esa fecha si fuera necesario. El BCE advierte del riesgo de retirar demasiado rápido las medidas de apoyo a la economía. Como es lógico, Christine Lagarde y sus colegas prefieren esperar a que la recuperación esté bien encaminada. En este sentido, el dato de crecimiento del PIB de la zona euro del primer trimestre ha sido revisado al alza con un repliegue del -o,3% con respecto al trimestre anterior, lo que supone un -1,3% interanual.
En EE.UU la inflación remonta hasta el 5%
En EE.UU, en mayo los precios al consumo subieron un 5% con respecto a mayo de 2020. Una subida que no resulta inesperada ya que por aquel entonces el confinamiento y las restricciones provocaron el hundimiento de los precios. Así, y aunque desde entonces los precios de la gasolina han subido un +56,2% interanual, y los precios de la energía un +28,5%, no estamos en un escenario de choque petrolero que pueda hacer descarrilar la economía. recesión igualmente fuerte, causada por un choque inesperado.
En su bolsillo. Nuestros consejos
El dato de inflación en EE.UU no apunta a un sobrecalentamiento de la economía, sino que se trata de una reacción momentánea de los precios a una recuperación atípica, fuerte y muy rápida tras una recesión igualmente fuerte, causada por un choque inesperado. Y parece que los mercados nos dan la razón ya que tras anunciarse el dato de inflación de mayo, los tipos a largo estadounidenses -los de las obligaciones a 10 años- se desinflaron hasta el entorno del 1,52% desde el 1,6% anterior. Seguimos invirtiendo una pequeña parte de nuestras carteras en obligaciones estadounidenses y con distintos pesos en las mismas en función de su emisor (deuda pública, corporativa…).