La pandemia lo puede casi todo
En 2020 la crisis del coronavirus vino a poner en jaque las economías y a prueba la confianza de los inversores; una moral que ya venía tocada desde finales de 2019 con la ralentización económica mundial en puertas y que al compás del avance del virus fue sufriendo altibajos. Así lo refleja el índice de confianza de OCU Inversiones del último trimestre de 2020, donde todos los indica-dores experimentan una mejoría respecto al trimestre anterior, pero decaen en general frente al mismo periodo de 2019.
• Y es que si en diciembre del año pasado un par de indicadores marcaban algo más de 100 puntos – el nivel que marca la frontera entre una visión pesimista y una optimista –, este año es sólo uno. Razones para que la moral ande algo más minada no han faltado y eso ha tenido su repercusión en las decisiones de los inversores que huyeron del riesgo en algunos momentos del año.
La pandemia lo puede casi todo
En 2020 la crisis del coronavirus vino a poner en jaque las economías y a prueba la confianza de los inversores; una moral que ya venía tocada desde finales de 2019 con la ralentización económica mundial en puertas y que al compás del avance del virus fue sufriendo altibajos. Así lo refleja el índice de confianza de OCU Inversiones del último trimestre de 2020, donde todos los indica-dores experimentan una mejoría respecto al trimestre anterior, pero decaen en general frente al mismo periodo de 2019.
• Y es que si en diciembre del año pasado un par de indicadores marcaban algo más de 100 puntos – el nivel que marca la frontera entre una visión pesimista y una optimista –, este año es sólo uno. Razones para que la moral ande algo más minada no han faltado y eso ha tenido su repercusión en las decisiones de los inversores que huyeron del riesgo en algunos momentos del año.
Las expectativas tocadas
Comparando uno a uno los resultados del cuarto trimestre de 2020 con los del mismo trimestre del año anterior, se observa una ligera mejoría en dos indicadores: el apartado dedicado a las acciones con 103,17 puntos respecto a los 100,66 de 2019; y el de las inversiones que los hogares piensan acometer en los próximos 12 meses. Este sube un punto en 2020 hasta rozar los 94 puntos, si bien se mueve en terreno pesimista. El indicador que más decae es la expectativa de la situación financiera de los hogares para los próximos 12 meses, que sufre un varapalo del -13% frente al último trimestre de 2019 (88 puntos frente a 101). En concreto sólo un 27% de los encuestados confían en que su situación fi-nanciera en este nuevo año será mejor; visión más pesimista que en los últimos dos años (31% en 2019 y 37% en 2018). Y eso del lado de los que son positivos, pues algo más de un 42% de los hogares encuestados ven mal sus cuentas para los próximos meses. Un notable ascenso del pesimismo, dado que este porcentaje era del 30% en 2019.
• El toque optimista viene de parte de las acciones como hemos apuntado. El ánimo de los inversores se sitúa no sólo en la frontera del optimismo, sino que tal alegría sube un 2% con respecto al último trimestre de 2019. Sin duda, que la bolsa haya ido por libre en algunos momentos de la pandemia ha ayudado a que los inversores confiasen en esta apuesta. Es más, sube el porcentaje de los que piensan mantenerla (67% frente al 58,6% de 2019) y bajan los que piensan reducir sus apuestas en bolsa (12,3% frente al 20,6% de 2019). En cuanto a los que piensan aumentarlas se mantienen igual.
No está el horno para bollos
Tan sólo un 10% de los hogares encuestados piensan destinar dinero a nuevas inversiones, mientras que en 2019 eran casi un 20%. Por otro lado, son menos los que piensan en reducir sus inversiones: 20,3% frente al 29% de 2019; y sube el porcentaje de los que mantendrán su statu quo en este ámbito (69% frente a 51%).
• En el apartado de inmuebles, si bien continúa estable sufre una merma de confianza global respecto a 2019: 91% frente a 97%. La balanza se inclina del lado de los que piensan vender (20% frente al 19% de 2019), cayendo el número de los que piensan comprar (7% frente al 11% de 2019). Con todo los que piensan mantener estas inversiones suben: 73% frente al 70% del último trimestre de 2019.
• Respecto a las obligaciones cae ligeramente la confianza frente al mismo periodo del año anterior (91 puntos frente a 93 en 2019). Sube levemente el número de encuestados que piensa vender (21% frente a 20% de 2019); y retrocede algo más que el año pasado el porcentaje de los que piensan aumentar esta apuesta (5% frente al 8% de 2019). No es de extrañar con los escasos rendimientos, incluso negativos que ofrecen.
Moral cada año más minada
En 2020 la crisis de la pandemia se ha encargado de socavar un poco más la confianza de los inversores. Muy lejos queda ya el optimismo que se respiraba antes de la crisis de 2008, cuando nuestro índice superaba los 135 puntos. Que ahora la puntuación esté en 88 puntos creemos que da buena muestra de lo que han cambiado las cosas.
• Por ahora no cabe esperar que los tipos de interés salgan del entorno del cero por ciento, con lo que optar a algo más de rendi-miento sigue ligado a inversiones con más riesgo como las accio-nes. En cualquier caso, diversificar será la clave para obtener resultado a largo plazo.