Ausencia de presiones inflacionarias
Es la tercera vez en 4 meses que los precios caen. Sobre la base anual, la inflación en la zona euro entró en territorio negativo: -0,2% en agosto comparado con el 0,4% en julio y el 1,4% de principios de año. El colapso de los precios de la energía, que han caído un 7,8% en los últimos 12 meses, es el principal responsable de la ausencia de presiones inflacionarias. Pero incluso sin tener en cuenta la energía, la inflación ha caído bruscamente en los últimos meses debido a la recesión y a la débil demanda. Mientras el consumidor ha comenzado a volver tímidamente a las tiendas, los vendedores se encuentran con que deben dar salida a las existencias.
Además, en julio, el aumento de la tasa de desempleo se limitó al 7,9%, frente al 7,7% de junio y el 7,2% del mínimo histórico de marzo. Sin embargo, estas cifras sólo reflejan parcialmente la realidad. En toda la zona del euro, los programas gubernamentales siguen en marcha para evitar los despidos de trabajadores obligados a dejar de trabajar debido a la epidemia.
Seguimos apostando por las acciones y obligaciones de la zona euro en nuestras carteras mixtas.
Ausencia de presiones inflacionarias
Es la tercera vez en 4 meses que los precios caen. Sobre la base anual, la inflación en la zona euro entró en territorio negativo: -0,2% en agosto comparado con el 0,4% en julio y el 1,4% de principios de año. El colapso de los precios de la energía, que han caído un 7,8% en los últimos 12 meses, es el principal responsable de la ausencia de presiones inflacionarias. Pero incluso sin tener en cuenta la energía, la inflación ha caído bruscamente en los últimos meses debido a la recesión y a la débil demanda. Mientras el consumidor ha comenzado a volver tímidamente a las tiendas, los vendedores se encuentran con que deben dar salida a las existencias.
Además, en julio, el aumento de la tasa de desempleo se limitó al 7,9%, frente al 7,7% de junio y el 7,2% del mínimo histórico de marzo. Sin embargo, estas cifras sólo reflejan parcialmente la realidad. En toda la zona del euro, los programas gubernamentales siguen en marcha para evitar los despidos de trabajadores obligados a dejar de trabajar debido a la epidemia.
Tras el colapso de la actividad económica en el 2º trimestre, la zona euro tiene ante sí una coyuntura peculiar. El fin del confinamiento ha relanzado a algunos sectores de la economía pero otro siguen funcionando a un ritmo más lento, mientras el consumo doméstico sigue siendo frágil. La ausencia de presiones inflacionarias da afortunadamente al Banco Central Europeo toda la libertad para continuar, e incluso reforzar si es necesario, su política monetaria sumamente complaciente. La financiación seguirá siendo abundante y barata durante mucho tiempo. Esto permitirá a las empresas superar más fácilmente la crisis y a los gobiernos poner en marcha paquetes de estímulo para sacar a la zona del euro de la recesión. Así, pues seguimos confiando en la capacidad de la zona euro para superar la crisis.