Informe

Energías renovables: pueden ser rentables

17 abril 2013
Renovables

17 abril 2013

Si las instalaciones están bien calculadas, puede resultar rentable abastecer su hogar con energía renovable: solar, fotovoltaica o biomasa. Por supuesto, es también mucho más ecológico.

Solar térmica: ahorro en calefacción

  • Aplicaciones: agua caliente, calefacción, calentamiento de piscinas y refrigeración. En viviendas unifamiliares, puede cubrir hasta el 70% del consumo de agua caliente.
  • Funcionamiento: unos paneles térmicos se encargan de recoger la radiación solar y transmitir el calor al fluido que circula por ellos.
  • Normativa y ayudas: el Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado en 2006, obliga a instalar paneles solares en todos los edificios de nueva construcción. Las ayudas estatales y autonómicas pueden suponer entre un tercio y la mitad del coste de la instalación.
  • Costes y ahorro: una instalación media de 2 m2 cuesta unos 1.500 euros sólo para agua caliente. El ahorro de energía respecto a calderas de gas natural o propano es de 150 euros/año y será mayor si continúan subiendo los combustibles fósiles y la electricidad. Sin subvención, el plazo de amortización es de unos 10 años; con subvención, se tarda sólo 5 años.

Solar fotovoltaica: para viviendas aisladas o como inversión

  • Aplicaciones: producción de energía eléctrica para uso doméstico o para revenderla a la red general.
  • Funcionamiento: los paneles fotovoltaicos transforman la radiación solar en electricidad.
  • Normativa y ayudas: las compañías eléctricas tienen la obligación legal de comprar la energía fotovoltaica que se vierte en la red general, abonando al productor un precio bonificado (actualmente, un 575% del precio del kilovatio). Por otro lado, el Código Técnico de la Edificación obliga a instalar paneles fotovoltaicos en cualquier edifico público o privado que supere los 3.000 m2 de superficie.
  • Costes y ahorro: para autoabastecimiento, el precio de una pequeña instalación de 5 kW ronda los 35.000 euros. Como el consumo energético anual de una familia media ronda los 725 euros, la inversión no se amortiza hasta pasados 48 años. Por tanto, sólo compensa en sitios alejados de las redes de distribución eléctrica. Para revender la energía, el precio por kW instalado suele oscilar entre 5.000 y 7.00 euros. Cuanto mayor es la instalación, más barato resulta cada kilovatio.

Híbrido eólico-solar: instalación compleja

  • Aplicaciones: producción de energía eléctrica para uso doméstico (iluminación, electrodomésticos, etc.).
  • Funcionamiento: combinando la generación eólica (pequeños aerogeneradores o "molinos") con paneles fotovoltaicos, que transforman la radiación solar en electricidad, se puede disponer de energía limpia tanto durante los días soleados como en los nublados y ventosos. No obstante, la instalación resulta bastante compleja.
  • Normativa y ayudas: podrá acogerse a las ayudas y subvenciones previstas para ambos tipos de energía renovable.
  • Costes y ahorro: la instalación resulta cara al principio, pero se puede amortizar pronto gracias al ahorro y las subvenciones.

Biomasa: si hay combustible en su zona

  • Aplicaciones: proporciona calefacción y es ideal como apoyo a los paneles solares de baja temperatura para agua caliente.
  • Funcionamiento: se trata de una caldera de biomasa que utiliza como combustible briquetas de residuos de madera o cascarillas de vegetales.
  • Normativa y ayudas: de momento, falta un desarrollo normativo que promueva el uso de la biomasa.
  • Costes y ahorro: el precio de una caldera de biomasa de 30 kW de potencia puede superar los 6.500 euros. El resto de la instalación costaría lo mismo que la de una calefacción convencional.