Informe

Calderas de biomasa: el retorno a la leña

04 noviembre 2014
Calders biomasa

Más madera para nuestra calefacción: las calderas de pellets pueden ser una solución ecológica que nos haga ahorrar hasta 600 euros al año. Pero no son adecuadas en todos los casos: están fundamentalmente pensadas para quien no tiene acceso al gas natural.  

En viviendas unifamiliares las cuentas cuadran

Un kilo de pellets cuesta aproximadamente 0,2 o 0,3 euros, lo que resulta mucho más barato que el gasóleo. Se venden en diferentes formatos (sacas de 15 kilos, bolsas de una tonelada, camiones cisterna que vienen a tu casa si cuentas con una caldera automática). 

A mayor cantidad, menos pagas, pues es el tranporte lo que más las encarece. Por tanto, conviene ordenar una gran provisión para todo el invierno (si tienes un lugar adecuado -seco y cerrado- donde almacenarla). 

Las calderas de pellets son para casas aisladas: en los pisos no son una opción, ya que es necesario un amplio espacio para almacenar los sacos. En un piso puede ser interesante instalar una estufa de pellets (ya sea de aire o de agua).

En viviendas separadas, donde el gas natural no suele llegar, es donde la biomasa muestra su mayor atractivo. También en bloques de viviendas que dispongan de sala de calderas.

Ahorros anuales de hasta 600 euros

Si comparamos una caldera de pellets de alto rendimiento con una caldera de gasóleo, el ahorro puede alcanzar los 600 euros anuales (para una vivienda unifamiliar de 250 metros cuadrados situada en Madrid).  

Pero este ahorro puede esfumarse si la caldera o la biomasa usada no son de buena calidad o si no se realiza un mantenimiento correcto, y junto a estas sumas debemos tener en cuenta la jugosa inversión inicial: una caldera de pellets puede costar el triple que una de gasóleo