Informe

Calderas de biomasa: el retorno a la leña

04 noviembre 2014
Calders biomasa

Más madera para nuestra calefacción: las calderas de pellets pueden ser una solución ecológica que nos haga ahorrar hasta 600 euros al año. Pero no son adecuadas en todos los casos: están fundamentalmente pensadas para quien no tiene acceso al gas natural.  

Ecológicas o contaminantes

Para valorar si una calefacción de biomasa es ecológica, hay que equilibrar dos aspectos:

  • 1. El humo que desprende la combustión de los pellets contiene elementos tóxicos como el monóxido de carbono y resulta mucho más contaminante que las emisiones de las calderas de gas y gasóleo.
  • 2. Abastecer de madera a los consumidores de pellets supone un 90% menos de emisiones de CO2 a la atmósfera respecto a lo que contaminan las industrias que hay detrás de la extracción de gas natural y gasóleo.

La teoría dice que la madera puede ser una energía renovable: el árbol que quemamos emite con su humo una cantidad de contaminantes igual a la que ha absorbido a lo largo de su vida, por lo que el balance energético se queda en cero.

Pero esta teoría puede estropearse en la práctica si no se cumplen una serie de condiciones:

  • madera proveniente de bosques sostenibles (cada árbol cortado es reemplazado por un árbol plantado)
  • estufas y calderas de pellets verdaderamente eficientes y con un mantenimiento adecuado
  • una distancia corta entre el bosque donde se procesan los pellets y la vivienda de destino 
  • pellets de óptima calidad, sin impurezas metálicas u otros residuos que aumentan su polución