Los pros y contras de Uber

Uber ha sido ilegalizada en toda España. Aunque hay opciones más participativas, esta plataforma es positiva para los consumidores y no tiene sentido satanizarla. Ante la lógica del blanco y negro, preferimos ver las cosas en color: rescatamos 3 características de Uber y criticamos otras 3.
Una app pensada para la gran ciudad. Coges tu móvil, haces clic y llega un coche que te lleva a donde quieras. Cualquiera que tenga smartphone puede ser usuario. Cualquiera que tenga coche puede ser conductor.
Esto es Uber, y en la práctica supone ser taxista pero sin taxímetro ni licencia, sin examen de conducir especial y sin pagar impuestos.
Las repetidas denuncias de los taxistas por competencia desleal han surtido efecto: el Juzgado de lo Mercantil nº2 de Madrid ha ordenado a Uber que cese sus actividades en toda España.
Desde OCU apoyamos el consumo colaborativo y defendemos los derechos del consumidor.
Por eso nos permitimos destacar 3 puntos negros que Uber debería mejorar.
Y también 3 virtudes que otros podrían copiarles.
En contra de Uber
- 1. Sin seguro en caso de accidente: no está nada claro que el seguro a terceros de un coche normal (como el que usa un conductor de Uber) sea suficiente para cubrir a los pasajeros en caso de accidente. Deberían exigir un seguro específico a todos sus conductores.
- 2. Poco amigos de las reclamaciones: sus condiciones contractuales y de privacidad solo puede verlas quien esté ya dado de alta. No responden de la calidad del servicio (ni de posibles problemas con el conductor). Remiten a la legislación holandesa (algo ilegal si pretenden operar en España) y rematan este despropósito con condiciones absurdas (como la de que el usuario defenderá, indemnizará y mantendrá indemne a Uber, sus filiales y sus directores).
- 3. No es una genuina comunidad: los usuarios tienen escaso poder de decisión. Pasajero y conductor no pueden pactar una tarifa (se la impone Uber en función del tiempo y la distancia). Es una plataforma bastante "lo-tomas-o-lo-dejas", algo que contradice el espíritu del consumo colaborativo.
A favor de Uber
- 1. Una opción más: un mercado más diverso es un mercado con más innovación y más calidad, en el que todos los actores intentan mejorar la atención al cliente y los precios.
- 2. La reputación lo es todo: es obligatorio que cada cliente evalúe al conductor en cada trayecto. Si un conductor acumula tres evaluaciones malas, es expulsado de Uber.
- 3. No es economía sumergida: todos los pagos quedan registrados (se hacen con tarjeta de crédito a través de la app móvil). Es imposible que haya pagos en negro.
Una app pensada para la gran ciudad. Coges tu móvil, haces clic y llega un coche que te lleva a donde quieras. Cualquiera que tenga smartphone puede ser usuario. Cualquiera que tenga coche puede ser conductor.
Esto es Uber, y en la práctica supone ser taxista pero sin taxímetro ni licencia, sin examen de conducir especial y sin pagar impuestos.
Las repetidas denuncias de los taxistas por competencia desleal han surtido efecto: el Juzgado de lo Mercantil nº2 de Madrid ha ordenado a Uber que cese sus actividades en toda España.
Desde OCU apoyamos el consumo colaborativo y defendemos los derechos del consumidor.
Por eso nos permitimos destacar 3 puntos negros que Uber debería mejorar.
Y también 3 virtudes que otros podrían copiarles.
En contra de Uber
- 1. Sin seguro en caso de accidente: no está nada claro que el seguro a terceros de un coche normal (como el que usa un conductor de Uber) sea suficiente para cubrir a los pasajeros en caso de accidente. Deberían exigir un seguro específico a todos sus conductores.
- 2. Poco amigos de las reclamaciones: sus condiciones contractuales y de privacidad solo puede verlas quien esté ya dado de alta. No responden de la calidad del servicio (ni de posibles problemas con el conductor). Remiten a la legislación holandesa (algo ilegal si pretenden operar en España) y rematan este despropósito con condiciones absurdas (como la de que el usuario defenderá, indemnizará y mantendrá indemne a Uber, sus filiales y sus directores).
- 3. No es una genuina comunidad: los usuarios tienen escaso poder de decisión. Pasajero y conductor no pueden pactar una tarifa (se la impone Uber en función del tiempo y la distancia). Es una plataforma bastante "lo-tomas-o-lo-dejas", algo que contradice el espíritu del consumo colaborativo.
A favor de Uber
- 1. Una opción más: un mercado más diverso es un mercado con más innovación y más calidad, en el que todos los actores intentan mejorar la atención al cliente y los precios.
- 2. La reputación lo es todo: es obligatorio que cada cliente evalúe al conductor en cada trayecto. Si un conductor acumula tres evaluaciones malas, es expulsado de Uber.
- 3. No es economía sumergida: todos los pagos quedan registrados (se hacen con tarjeta de crédito a través de la app móvil). Es imposible que haya pagos en negro.