Informe

Mobile World Congress 2014: poca revolución pero bastante evolución

28 febrero 2014
MWC

28 febrero 2014

Como cada año la industria de la tecnología móvil saca del horno los platos fuertes que pronto llegarán al mercado. Las grandes marcas de smartphones y tablets se juntan en el MWC de Barcelona. OCU estuvo allí para contártelo. Esta es la pinta que tiene el futuro. 

LG: obsesionados con ser flexibles

Fabricar móviles y venir del mismo país que Samsung no es fácil en estos tiempos en los que la marca de los Galaxy es campeona mundial de ventas. Los surcoreanos de LG llevan años intentando diferenciarse. Aunque sus ideas suelen dar la talla técnicamente, su manera de venderlas no siempre cuaja.

Afortunadamente decidieron dejar en segundo plano la nueva pero aun así anodina Serie III (tres smartphones, el más pequeño de 3,5 pulgadas y el más grande de 4,7). También resulta acertado relegar la pulsera de actividad Life Band, ya que son demasiados los que han presentado algo parecido (Samsung, Sony, Huawei…). Además, la pulsera de LG deja bastante que desear.

Menos justificación tiene no darle más honores al LG G2 Mini, un smartphone de 4,7 pulgadas compactado al máximo y con el mérito de ser contratendencia. Los teléfonos han crecido tanto que un retorno a las 4 pulgadas puede ser todo un alivio. Agarrar el G2 Mini es tan agradable como volver a los tiempos en los que tu mano era más grande que tu móvil.   

Potencial rival para el Galaxy Note 3

Lo primero que hay que decir del LG G Flex: es un smartphone grande y caro. Sus 6 pulgadas de pantalla y 799 euros de precio hacen que no sea para todos los bolsillos (a muchos no les cabrá en el pantalón o en el presupuesto). La propia LG compara su G Flex con el Samsung Galaxy Note 3 (asegurando que su batería permite 2 horas más de vídeo que la del rival).

Es un móvil de forma ligeramente curvada, un “truco” inteligente para intentar que sus 6 pulgadas sean manejables. En el fondo es una vuelta al teléfono clásico, con un auricular pensado para adaptarse a tu boca y tu oreja. Esta naturaleza curvada se completa con una pantalla de curioso “efecto envolvente” inspirado en los cines IMAX

Y como querían una pantalla curvada, han tenido que hacer un móvil flexible. El G Flex no es un chicle pero se dobla levemente si intentas aplastarlo. En teoría puedes ponerle encima hasta 32 kilos y no se rompe… pero sentarse sobre tu móvil no es tan extraño (bolsillo trasero del pantalón). En nuestro laboratorio comprobaremos su verdadera resistencia.

El G Flex se anuncia como “auto-reparable”. No estamos hablando de un milagro sino de un material, el uretano (empleado en las ruedas de los monopatines, por ejemplo). El secreto está en la propia flexibilidad del teléfono. Cuando nos tumbamos en un colchón lo deformamos, pero si nos levantamos solo tarda unos minutos en volver a la normalidad. De la misma manera funciona el uretano, que en cuestión de segundos remedia los rayones leves (pero nunca los golpes serios).

Muy centrados en el G Flex, han traído a Barcelona también el G Pro 2 de 5,9 pulgadas (con grandes mejoras en el interfaz que prometen ir trasladando a su gama baja).