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Lectores MP3: guía de compra

02 abril 2012
Lectores MP3: guía de compra

02 abril 2012

Tras una época de esplendor, los MP3 han caido en desuso, pues otros dispoitivos móviles ofrecen prestaciones similares. Pero si buscas un lector MP3, pasamos revista a los aspectos en que hay que fijarse.

¿Qué saben hacer?

Los lectores de MP3 cada vez son capaces de hacer más cosas. Éso sin contar con que la última tendencia es integrarlos en aparatos cuya función principal es ajena a la reproducción de música: por ejemplo, un teléfono móvil o una consola de vídeo juegos portátil.

  • Leen música en otros formatos diferentes al MP3.
  • A menudo integran un grabador de voz y una conexión line in para grabar de fuentes externas, así como una radio (cuya calidad, eso sí, es más bien pobre)
  • Pueden usarse como memoria externa de un PC, en la que guardar datos de todo tipo.
  • Algunos pueden almacenar y mostrar fotos, e incluso a veces admiten la descarga directa de las fotos desde la cámara fotográfica (ojo: si le interesa esta función, asegúrese de que ambos aparatos son compatibles). Aunque no son ideales como único lugar en el que guardar las fotos, sí son una alternativa posible a la típica colección guardada en la cartera.
  • Algunos reproducen vídeo.

Los auriculares, el punto débil

Los auriculares de serie de los lectores de MP3 suelen ofrecer una calidad de sonido sin pena ni gloria; sin embargo, con unos buenos auriculares se obtiene una calidad de sonido más que notable.

Eso sí, conviene ser cuidadoso: si se usan a todo volumen, suelen superarse los 90 decibelios y a veces incluso los 100. Recuerde que según la Organización Mundial de la Salud, escuchar música con auriculares a más de 85 decibelios durante una hora basta para crear problemas auditivos.

Más canciones, más precio

Cuanto mayor es la memoria de un lector de MP3, mayor número de piezas musicales puede almacenar y más caro resulta: los modelos con memoria de tipo Flash de hasta 2 GB, cuestan por término medio unos 150 euros; los de disco duro de entre 3 y 5 GB, rondan los 200; los de 20 GB, los 300, etc.

Por eso, antes de elegir, es mejor hacer cálculos: 1 MB equivale aproximadamente a un minuto de música de buena calidad, por lo que 1 GB (o sea 1.000 MB) permiten escuchar 16 horas de música o, dicho de otro modo, unas 250 canciones.

  • Si quiere escuchar música mientras sale a correr o va al trabajo, un lector con una capacidad de 1 GB (o incluso menos) es más que suficiente. Además, las memorias "pequeñas" de tipo Flash suelen servir para crear aparatos más pequeños, ligeros y fáciles de llevar, aunque también provistos de pantallas por lo general menores.
  • Si desea almacenar una gran cantidad de música, hay lectores provistos de un disco duro de memoria variable: 5, 6, 20, 30, 40 GB

Por otra parte, 1 GB puede contener cerca de un millar de fotos con una óptima definición, pero una sola filmación de vídeo puede llevarse de 300 a 700 MB o más.

Y recuerde: los ficheros de audio pueden comprimirse; si la compresión es grande (por ejemplo, si el número de kilobites por segundo de música se reduce a 8), los ficheros serán más pequeños y se podrán almacenar más, pero la calidad del sonido se empobrecerá (se considera que un bitrate de 128 kilobites por segundo ofrece una calidad de sonido cercana a la de un CD). Pues bien, no todos los lectores de MP3 leen todos los niveles de compresión.


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