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Anorexia no es dejar de comer

30 noviembre 2017
Trastorno alimenticio

30 noviembre 2017

El 30 de noviembre es el Día Internacional de la lucha contra los Trastornos Alimenticios (TCA). No son enfermedades digestivas, ni nutricionales, sino una enfermedad mental en que se manifiesta con una obsesión por la salud alimentaria o la estética en general. Pero tiene cura si se trata adecuadamente y se ataja el problema real de base.

Los trastornos alimenticios (TCA) provocan que el enfermo evite sentarse a la mesa. Son personas obsesivas y adictivas hasta tal punto que no piensan en otra cosa. El problema de base es su poca autoestima sintiéndose incapaces de afrontar determinadas situaciones.

Llámalo por su nombre

Aunque los trastornos alimenticios más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia también hay otros a destacar como son:

  • Trastorno del atracón. Se diferencia de la bulimia no tiene una conducta purgativa.
  • Vigorexia. Muy presente en los gimnasios. Se caracteriza por realizar una actividad física extrema, abandonando las relaciones sociales para dedicar todo el tiempo a entrenar.
  • Ortorexia. Aquellos que padecer una obsesión enfermiza con el consumo de alimentos saludables. El marketing alimentario está dejando de lado la línea de productos light, para centrase en los productos bíoeco, etc. De tal forma que la gente empieza a obsesionarse por cuidar su alimentación y comer sano.

Cuando la enfermedad da la cara

Su comportamiento relacionado con la comida se va modificando: variaciones de peso hacia arriba y hacia abajo muy bruscas, cambios muy radicales en la elección de los alimentos, cambios en las horas de ir al baño, mucho tiempo en el baño donde se descubren restos de vómitos, etc. Hay veces que esto se asocia con dolores digestivos misteriosos sin que se encuentre ninguna causa, peregrinaje por médicos digestivos, curiosamente le sientan bien las cosas hipocalóricas y mal las hipercalóricas.

Hay síntomas que no son alimentarios, por ejemplo, un mayor aislamiento, una disminución de la vida social, de las citas para ir a cenar o a comer, la persona no quiere que la vean comer e intenta evitar esta situación. También más irritabilidad. Cuando hay restricción alimentaria, la persona se vuelve más irritable.

Si se trata, se sale

Los enfermos suelen ser personas que por inseguridades personales consideran que no son capaces de afrontar la realidad. Por eso es necesario un tratamiento adecuado que trabaje el problema de base.

La psicoterapia suele dar buenos resultados y también en paralelo trabajar en grupo con la familia, el entorno de amistades o compañeros del paciente. Es importante que todas estas personas formen una red de apoyo para ayudar al paciente.


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