Informe

VIH/sida: preguntas con respuesta

30 noviembre 2018
VIH-sida

30 noviembre 2018

Desciende el número de enfermos de sida, pero las nuevas infecciones por el VIH siguen sin reducirse. El problema es que muchas personas que viven con el VIH ni siquiera son conscientes de estar infectadas. La detección precoz es clave para frenar el avance del sida. 

¿En qué consiste la prueba?

  • Método ELISA + Western Blot
    Es la forma habitual de detectar el VIH. El método ELISA se trata de un análisis de sangre que no mide directamente la presencia del virus sino de los anticuerpos fabricados por el organismo para neutralizarlo. Si el ELISA es positivo hay que confirmarlo luego con otro análisis: el Western Blot. Tradicionalmente, el resultado de la prueba no se conoce hasta pasados varios días. Por eso, en los últimos años los laboratorios han desarrollado nuevas pruebas de diagnóstico del tipo ELISA, más rápidas, que ofrecen resultados en unos 20 minutos. Eso sí, en caso de ser positivo, también habrá que confirmar con un Western Blot. Es lo que se denomina popularmente “prueba rápida”. Se trata de una prueba cuya difusión está ya muy extendida.
  • Detección del material genético del VIH
    Son pruebas más laboriosas, que sí miden directamente la presencia del virus. Están indicadas en niños recién nacidos de madre infectada, ya que los anticuerpos que transporta el bebé pueden ser los de la propia madre, o en personas que pudieran haber sido infectadas muy recientemente en las que se necesitara imperiosamente tener un diagnóstico seguro, puesto que no es posible detectar los anticuerpos del VIH hasta pasadas varias semanas (es el llamado periodo ventana). También sirven para conocer la cantidad de virus en el organismo de una persona infectada (la llamada "carga viral").