Informe

VIH/sida: preguntas con respuesta

30 noviembre 2018
VIH-sida

30 noviembre 2018

Desciende el número de enfermos de sida, pero las nuevas infecciones por el VIH siguen sin reducirse. El problema es que muchas personas que viven con el VIH ni siquiera son conscientes de estar infectadas. La detección precoz es clave para frenar el avance del sida. 

¿Cómo avanza la enfermedad?

Cursa en varias fases

  • Infección aguda o primo infección. Así se conoce a la primera fase de la enfermedad, que tiene lugar entre una y cuatro semanas después de la infección del virus VIH. Es difícil de reconocer, ya que a menudo no presenta síntomas y cuando lo hace pueden confundirse con los de una breve gripe.
  • Fase asintomática. Sucede a la anterior y es mucho más prolongada en el tiempo. Dependiendo de cada persona, puede durar entre unos pocos años y más de diez. Es a lo largo de este periodo cuando el sistema inmunitario del enfermo va debilitándose lenta pero irremisiblemente; salvo que se trate al paciente con antirretrovirales, claro.
  • Fase sintomática. Es la tercera y última fase. Se llama así porque marca el inicio de los síntomas, que son los propios de las enfermedades oportunistas: aquellas que surgen como consecuencia de la debilidad del sistema inmunitario. Los primeros suelen ser problemas bucales (úlceras, gingivitis) y en el esófago (como la candidiasis esofágica, que produce placas que dificultan la deglución). Otros frecuentes son la dermatitis seborreica, el cansancio, la fiebre y los sudores nocturnos, las diarreas y la pérdida de peso; pero también la tuberculosis, las infecciones del sistema nervioso o los tumores (de los que el sistema inmunitario también nos protege). La demencia es otra manifestación más, pero en este caso se trata de un efecto directo del VIH.