Informe

Patologías oculares: cataratas

12 octubre 2017
cataratas

12 octubre 2017

Las cataratas se incluyen dentro de las patologías que afectan a la visión. En la mayoría de los casos, se desarrollan con la edad: el cristalino se vuelve progresivamente opaco y la visión se torna borrosa y desenfocada. Puede ser necesario recurrir a cirugía. 

Tratamiento para las cataratas

Al margen de la cirugía, no existe ningún tratamiento eficaz para las cataratas. En la mayoría de los casos, los sucesivos cambios de lentes correctoras mantienen una visión adecuada durante bastante tiempo. Sin embargo, en aquellos casos en los que la pérdida visual llega a ser importante, la cirugía se torna imprescindible.

Hoy en día, y a diferencia de lo que ocurría en el pasado, la intervención puede tener lugar antes de que la catarata llegue a su grado extremo gracias a unas técnicas quirúrgicas más perfeccionadas. Por tanto, la indicación de cirugía depende fundamentalmente de la alteración de la calidad de vida que las cataratas supongan para cada paciente. Ahora bien, no conviene retrasar en exceso la cirugía si existe una indicación clara, ya que la intervención a una edad excesivamente avanzada presenta más riesgo de complicaciones.

Operación de cataratas

La intervención quirúrgica más habitual consiste en practicar una pequeña incisión en el ojo a través de la cual se extrae el cristalino, la cual puede realizarse con anestesia local o general según las circunstancias de cada persona.

Para extraer el cristalino, suele practicarse la cirugía extracapsular que consiste en hacer una abertura en la cápsula anterior del cristalino y extraer su núcleo endurecido. Puede extraerse éste y luego absorberse los restos, o bien puede realizarse antes la “facoemulsificación” del núcleo (el cristalino se disuelve mediante ultrasonidos, de forma que la abertura que se necesita es menor y se facilita la cicatrización).

Una vez extraído el cristalino, se suele implantar una lente intraocular sintética sustitutiva, cuya potencia se calcula para que sea necesaria la menor corrección posible tras la operación. Se trata de una lente que carece de la capacidad de acomodación que tiene el cristalino verdadero, por lo que la visión no siempre será nítida. Habitualmente, suelen necesitarse gafas o lentes de contacto después de la intervención, pero no tan gruesos como los que se necesitan si no se implanta la lente.

Como en toda intervención quirúrgica, existe una pequeña posibilidad de complicaciones o efectos secundarios. Aun así, la intervención de cataratas se considera actualmente un procedimiento seguro.

Los cuidados postoperatorios son relativamente sencillos:

  • Evitar manipular, restregar o frotar el ojo.
  • Utilizar un protector ocular durante el sueño.
  • Seguir un tratamiento con colirios.
  • No levantar pesos y evitar esfuerzos o movimientos bruscos.

Otro tipo de intervención quirúrgica es la cirugía intracapsular. Ésta consiste en extraer el cristalino por completo (cápsula incluida), pero prácticamente ya no se realiza.