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Nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia sanitaria

09 julio 2013

09 julio 2013

Las nuevas herramientas informáticas se ponen al servicio de la eficiencia. Por ejemplo, la informatización de la historia médica de los pacientes mejora la calidad de la atención sanitaria. Pero también tiene riesgos: pérdida de la intimidad y mal uso de información confidencial.

Las nuevas tecnologías conviven con nosotros a diario y hace tiempo que están también presentes en la sanidad pública. La historia clínica digital es una importante herramienta para mejorar la seguridad, la calidad y el seguimiento de la atención sanitaria. También sirve para que los sistemas sanitarios sean más eficientes y por tanto más sensibles a las necesidades de los pacientes. Sin embargo, tener informatizada información confidencial sobre la salud de las personas genera riesgos y plantea muchos nuevos retos que hay que abordar.

10 principios básicos

En opinión de la OCU, es importante:

  • Garantizar la completa seguridad y protección de los datos de salud de los usuarios.
  • Garantizar a los usuarios un fácil acceso y control sobre su historia clínica digital.
  • Solicitar a los usuarios su consentimiento informado para que se almacenen y compartan sus datos clínicos.
  • Adoptar un sistema de identificación y autenticación de los usuarios y profesionales de la salud.
  • Establecer un sistema de módulos compartimentados de datos para que haya un equilibrio entre la accesibilidad y la protección de otros datos no relevantes para ese caso clínico.
  • Reforzar el marco jurídico en materia de protección de datos (por ejemplo, la privacidad por defecto, responsabilidad a distintos niveles, etc.)
  • Promover el intercambio de información entre los distintos servicios y niveles sanitarios. 
  • Asegurar el sistema técnicamente frente a incumplimientos y fallos.
  • Ofrecer a los usuarios las herramientas para obtener reparación e indemnización si hay violación de privacidad.
  • Imponer sanciones disuasorias contra los abusos.

Aprovecharlas, tarea de todos

Para sacar partido a estas nuevas tecnologías, y para que las historias clínicas digitales se usen y acepten hay que:

  • Informar a los usuarios sobre sus beneficios e inconvenientes.
  • Analizar la relación beneficio/riesgo y coste/beneficio teniendo en cuenta pruebas sólidas e independientes antes de su completa implementación.
  • Velar por la transparencia del sistema de la historia clínica digital en cuanto a los contenidos y funcionamiento.
  • Desarrollar el sistema informático teniendo siempre como eje al paciente.
  • Educar a los usuarios y formar a los profesionales de la salud.

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