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Piedra de alumbre, el desodorante natural

05 mayo 2019

Los partidarios de la cosmética natural recelan del exceso de compuestos químicos en algunos productos. Los desodorantes y antitranspirantes están entre los más cuestionados. La piedra de alumbre se presenta como una alternativa: ¿es así?

Que en algunos cosméticos se abusa de ingredientes químicos sospechosos no es una novedad. Los desodorantes, en concreto los antitranspirantes, son a menudo cuestionados por contener sales de aluminio. Si lo tuyo son los productos naturales, quizás hayas oído hablar de alternativas, como las piedras de alumbre. ¿Funcionan? ¿Son más seguras?

Lo natural es sudar

La sudoración es una función fisiológica, necesaria para nuestro organismo. Al sudar...

  • Eliminamos sustancias de desecho y toxinas.
  • Logramos mantener el pH de la superficie corporal.
  • La capa córnea de nuestra piel se mantiene hidratada.
  • Regulamos la temperatura corporal.

Además, el sudor es inodoro: el olor se produce cuando las bacterias corporales actúan degradándolo.

El desodorante ideal debería ser capaz de controlar la sudoración sin bloquear totalmente la transpiración natural. Los desodorantes más utilizados suelen ser antitranspirantes, es decir son capaces de disminuir la cantidad de sudor. Para poder cumplir esa función, recurren a compuestos como sales de aluminio, que tienen además acción antimicrobiana frente a las bacterias implicadas en el olor corporal, de ahí sus propiedades desodorantes.

Aluminio en desodorantes: riesgo sin demostrar

El aluminio en desodorantes ha sido relacionado con el cáncer de mama, se le ha acusado de ser disruptor endocrino, incluso de tener relación con el Alzheimer, pero no hay datos que prueben nada.

Desodorantes de piedra de alumbre: que son y cómo se usan

Estas piedras están compuestas a base de las sales de origen mineral Ammonium Alum o Potassium Alum, esta última es la más frecuente. 

El funcionamiento es sencillo: en seco, las piedras de alumbre se mantienen neutras, pero en contacto con el agua o la piel húmeda por el sudor y en un medio ácido (como el sudor) el alumbre se disuelve y libera iones de aluminio. Así se obstruyen los poros, consiguiendo el efecto esperado en un antitranspirante.

El sistema es similar al de un desodorante convencional con sales de aluminio, pero las piedras de alumbre resultan algo menos efectivas:

  • Solo reducen la transpiración un 30%, cuando lo deseable sería cerca del 50%
  • Aunque sirven para controlar el olor, no lo eliminan del todo. 

En conclusión: si lo que buscas es huir del aluminio, la piedra de alumbre no es la mejor solución.