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Piedra de alumbre, el desodorante natural

14 enero 2016
desodorante

14 enero 2016

Los partidarios de la cosmética natural recelan del exceso de compuestos químicos en algunos productos. Los desodorantes y antitranspirantes están entre los más cuestionados. La piedra de alumbre se presenta como una alternativa: ¿es así?

Que en algunos cosméticos se abusa de ingredientes químicos sospechosos no es una novedad. Los desodorantes, en concreto los antitranspirantes, son a menudo cuestionados por contener sales de aluminio. Si lo tuyo son los productos naturales, quizás hayas oído hablar de alternativas, como las piedras de alumbre. ¿Funcionan? ¿Son más seguras?

Lo natural es sudar

La sudoración es una función fisiológica, necesaria para nuestro organismo. Al sudar...

  • Eliminamos sustancias de desecho y toxinas.
  • Logramos mantener el pH de la superficie corporal.
  • La capa córnea de nuestra piel se mantiene hidratada.
  • Regulamos la temperatura corporal.

Además, el sudor es inodoro: el olor se produce cuando las bacterias corporales actúan degradándolo.

El desodorante ideal debería ser capaz de controlar la sudoración sin bloquear totalmente la transpiración natural. Los desodorantes más utilizados suelen ser antitranspirantes, es decir son capaces de disminuir la cantidad de sudor. Para poder cumplir esa función, recurren a compuestos como sales de aluminio (clorhidrato de aluminio sobre todo), que tienen además acción antimicrobiana frente a las bacterias implicadas en el olor corporal, de ahí sus propiedades desodorantes.

Desodorantes de piedra de alumbre, que son y cómo se usan

Estas piedras están compuestas a base de las sales de origen mineral Ammonium Alum o Potassium Alum, esta última es la más frecuente. 

El funcionamiento es sencillo: en seco, las piedras de alumbre se mantienen neutras, pero en contacto con el agua o la piel húmeda por el sudor y en un medio ácido (como el sudor) el alumbre se disuelve y libera iones de aluminio. Así se obstruyen los poros, consiguiendo el efecto esperado en un antitranspirante.

El sistema es similar al de un desodorante convencional con sales de aluminio, pero las piedras de alumbre resultan algo menos efectivas: solo reducen la transpiración un 30%, cuando lo deseable sería cerca del 50% y aunque sirven para controlar el olor, no lo eliminan del todo. Y si lo que buscas es huir del aluminio, esta no es la solución.

Aluminio en desodorantes: riesgo sin demostrar

El aluminio en desodorantes ha sido relacionado con el cáncer de mama, se le ha acusado de ser disruptor endocrino, incluso de tener relación con el Alzheimer. Circulan bulos al respecto, pero no hay datos que prueben nada. El Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS) ha emitido una opinión sobre la seguridad del aluminio en cosméticos, pero la falta de estudios concluyentes sobre la penetración o absorción cutánea del aluminio ha hecho que se delegue en los fabricantes la responsabilidad de que sus productos sean seguros en condiciones normales de uso.

5 consejos básicos

En cualquier caso, para evitar problemas:

  • Aplícate el antitranspirante por la mañana, sobre la piel limpia.
  • Por la noche, lávate bien las axilas para no tener los poros obstruidos demasiado tiempo.
  • Evita usar desodorantes en la piel irritada o recién depilada, y más si contienen alcohol, que es irritante.
  • Si quieres un desodorante libre de aluminio, elige productos sin efecto antitranspirante.
  • Si eres sensible al alcohol, algún conservante o a los perfumes, revisa la composición.

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