Informe

Sol y salud: la protección es clave

02 julio 2012
sol

02 julio 2012

Tomar el sol es saludable… siempre que se haga debidamente protegidos. Y esto es válido para todos, independientemente del tipo de piel: todos debemos protegernos de los rayos solares, que pueden provocar graves daños en la piel, especialmente en los meses veraniegos.

La radiación ultravioleta daña la piel: sepa cómo

Un protector solar debe contener filtros específicos para los rayos UVA y los UVB, porque ambos tipos de radiación llegan a la superficie terrestre. La intensidad con la que estos rayos llegan a la superficie terrestre depende de:

  • La altura del sol en el cielo. Cuanto más alto esté el sol más intensa es la radiación UV, que también varía según la hora del día y la estación. Consulte los índices de radiación ultravioleta que se publican diariamente en los medios de comunicación.
  • La latitud. Cuanto más cerca del ecuador, más intensa es la radiación.
  • La nubosidad. Aunque la intensidad de la radiación es máxima, si no hay nubes, puede ser alta también cuando hay nubes.
  • La altitud. Por cada 1.000 metros de altitud hay un aumento de la radiación del 10 al 12%, porque la atmósfera es más delgada y absorbe menos radiación ultravioleta.
  • El ozono. Absorbe buena parte de las radiaciones, pero a lo largo del día y del año su concentración varía.
  • La reflexión por el suelo. Los distintos tipos de superficie reflejan o dispersan la radiación ultravioleta en medida diferente, que llega incluso hasta los sitios en sombra. La nieve reciente puede reflejar hasta un 80%, la arena seca de la playa, alrededor de un 15%, y la espuma del mar, en torno al 25%.