Así analizamos

Así analizamos las lociones corporales

17 diciembre 2018

17 diciembre 2018

Hemos analizado ocho leches o lociones hidratantes para el cuerpo, fijándonos en  distintos aspectos, que valoramos con diferentes pruebas específicas. 

Eficacia hidratante

La medimos con un test de corneometría en el laboratorio. Para valorar la eficacia de las lociones hidratantes, hemos contado con la colaboración de voluntarios. Cada producto se probó en 20 voluntarios, que se han aplicado la crema dos veces al día durante dos semanas, y después medimos el grado de hidratación en la parte interior del antebrazo utilizando un corneómetro.

Se trata de un estudio doble ciego controlado: ni los voluntarios ni el personal del laboratorio sabían qué producto estaban probando.

Todas las medidas se han realizado en condiciones controladas de temperatura y humedad y se han buscado las variaciones estadísticamente significativas.

Los resultados son claros: todos los productos analizados hidratan por igual y todas las lociones lo hacen bien.

Propiedades cosméticas

Para poder dar una valoración, realizamos un test de uso en voluntarios.

Cada producto fue probado por 30 personas en un laboratorio. Los voluntarios no podían saber de qué productos se trataba. Mediante un cuestionario preguntamos por su percepción de eficacia y cualidades sensoriales como textura, fragancia, tacto graso, facilidad de aplicación…

En general, las lociones han sido muy bien valoradas por los usuarios.

Etiquetado e ingredientes

Revisamos el etiquetado para comprobar que se ajusta a las normas. Además, consideramos que es bueno que lleven fecha de caducidad, no solo símbolo de duración una vez abierto (PAO). También valoramos positivamente que los envases estuvieran sellados o precintados, de forma que nadie los pueda abrir en el estante.

Nos fijamos en la composición de cada loción corporal, para ver si incluían sustancias que no recomendamos. En particular nos fijamos en si se incluyen parabenos de cadena larga, como propyparaben (estas sustancias son alteradores endocrinos), o alergenos, como el butylphenyl methyl propional, BMHCA o Lilial, una fragancia sintética que se asocia con alergias y dermatitis de contacto y cuyo potencial mutagénico se está evaluando.