Informe

Tabaco y salud

31 mayo 2018
ciharros

31 mayo 2018

Cada año, millones de personas mueren en el mundo a causa del tabaco. Bajo la frialdad de esa cifra se esconde el sufrimiento de los enfermos fallecidos y de sus familias, por no hablar de un enorme perjuicio económico.

Tabaco: Una verdadera adicción

La nicotina es una sustancia con gran capacidad adictiva. Cada vez que el fumador da una calada a su cigarrillo, la nicotina que inhala pasa directamente a su sangre a través de los alvéolos pulmonares, alcanza el sistema nervioso central y estimula el sistema dopaminérgico mesolímbico, la parte del cerebro responsable de regular nuestras sensaciones de placer. Al estimular ese centro, se produce una sensación placentera que despierta en la persona que ha inhalado la sustancia el deseo de consumirla otra vez, creando en poco tiempo una adicción similar a la que provocan la heroína y la cocaína.

Las personas fumadoras tienen, por tanto, una necesidad física del tabaco, recibir su dosis diaria de nicotina. El conocimiento de este mecanismo fisiológico ha provocado que, en la actualidad, el tabaquismo se considere una drogodependencia. De hecho, la Organización Mundial de la Salud la ha catalogado como "enfermedad adictiva crónica" en la última edición de su Clasificación Internacional de las Enfermedades.