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Menopausia, ¿cuál es el tratamiento más eficaz?

10 abril 2018
Menopausia tratamientos

10 abril 2018

Los sofocos y sudoración nocturna son los dos síntomas vasomotores más característicos y frecuentes durante la menopausia. Pero, ¿en qué consisten estos síntomas? ¿cuándo desaparecen?  ¿cuál es la mejor forma de combatirlos? Te contamos la eficacia, los efectos adversos y las contraindicaciones de cada uno de los tratamientos.

¿Qué es la menopausia?

La menopausia o climaterio es un proceso natural que sucede en la vida de las mujeres cuando sus periodos menstruales desaparecen de forma definitiva.

Se considera que se ha alcanzado la menopausia si la menstruación desaparece durante 12 meses seguidos. Sucede de manera natural en torno a los 45-55 años, una vez que se agota la reserva de folículos ováricos (las estructuras funcionales que producen los óvulos).

Causas

Todas las niñas nacen con un número definido de folículos ováricos que van menguando a lo largo de la vida. De este modo, desde el momento en el que comienza la primera menstruación se empieza a consumir la reserva folicular hasta que se agota en la menopausia. Como consecuencia, se producen una serie de cambios hormonales:

  • Disminución de los niveles de estrógenos y de progesterona
  • Aumento de los niveles de la hormona luteinizante y folículo-estimulante.

Principales manifestaciones y síntomas

El proceso de transición hasta llegar a la menopausia se conoce como perimenopausia y suele comenzar 4 años antes del último periodo. La intensidad de sus manifestaciones puede variar enormemente de una mujer a otra, estando los cambios hormonales en la base de muchas de ellas.

Algunos de los síntomas de la menopausia más habituales son:

  • Sofocos y sudoración nocturna.
  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Insomnio.
  • Cambios en el estado de ánimo.
  • Molestias genitourinarias.
  • Sequedad vaginal.
  • Dolor al mantener relaciones sexuales.
  • Disminución de la libido.
  • Modificaciones en los niveles de lípidos, con aumento del riesgo de sufrir enfermedades de tipo cardiovascular.
  • Menor densidad mineral ósea. 

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