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Menopausia, ¿cuál es el tratamiento más eficaz?

30 julio 2021
Menopausia tratamientos

Los sofocos y la sequedad vaginal son los dos síntomas más característicos y frecuentes durante la menopausia. Pero, ¿por qué se producen? ¿en qué consisten? ¿cuál es la mejor forma de combatirlos? Te contamos lo que dice la evidencia científica al respecto.

Menopausia y sus causas

La menopausia o climaterio es un proceso natural que sucede en la vida de las mujeres cuando sus periodos menstruales desaparecen de forma definitiva. Sucede de manera natural en torno a los 45-55 años una vez que se agota la reserva de folículos ováricos. A consecuencia de ello se produce una disminución en los niveles de estrógenos y de progesterona siendo esta la causa de los síntomas que se producen durante la menopausia. 

Síntomas de la menopausia

Se habla de muchos síntomas relacionados con la menopausia: depresión, ansiedad, irritabilidad, cambios en el estado de ánimo, problemas de memoria o de sueño, incontinencia e infecciones urinarias, disfunciones sexuales, cambios en la piel, aumento de peso, dolores musculares o articulares, etc. Pero realmente, solo dos se han podido relacionar con la menopausia de manera consistente, a través de estudios científicos: los síntomas vasomotores, que es como los médicos llaman a los sofocos y los síntomas vaginales, causados por el adelgazamiento o la pérdida de elasticidad de las paredes de la vagina.

Por tanto, los sofocos y la sequedad vaginal son los síntomas principales de los cambios hormonales que se producen durante la menopausia.Otra cosa es que los sofocos o los cambios que sufre la vagina afecten al bienestar y a la calidad de vida de la mujer.

Sofocos y sequedad vaginal

Los sofocos o síntomas vasomotores consisten en una repentina sensación de calor en la cara, cuello y pecho que puede ir acompañada de sudoración, palpitaciones y ansiedad. Tienen una duración media de unos 2-4 minutos aunque en algunos casos pueden llegar a durar hasta 10 minutos. Los sofocos pueden aparecer tanto de día como de noche, pero la aparición de sofocos durante la noche resulta aún más problemática ya que a la incomodidad que producen hay que sumar también el pobre descanso que originan.  

La sequedad vaginal se produce debido a la atrofia que sufre el tejido vaginal ante la ausencia de estrógenos. Algunas mujeres, a consecuencia de ello, sienten dolor durante el coito.

¿Cómo tratar la menopausia?

Para aquellas mujeres que manifiestan síntomas intolerables, hasta el punto que su calidad de vida se ve afectada, existen diversas opciones farmacológicas, siendo la terapia hormonal sustitutiva o de remplazo (THR) la más eficaz.

La THR consiste, tal y como indica su nombre, en remplazar de forma externa mediante comprimidos, parches, geles etc. las hormonas que de manera natural desaparecen durante la menopausia.

Exiten diferentes presentaciones y principios activos en los medicamentos de THR y dependiendo de la historia clínica, de los síntomas predominantes y de las preferencias de cada mujer el médico prescribirá unos u otros.

La THR, como todo medicamento, puede producir efectos adversos y mientras que los efectos adversos que aparecen a corto plazo son molestos, en líneas generales son de carácter leve y desaparecen a las pocas semanas de tratamiento: sensibilidad en las mamas, retención de líquidos, dolor de cabeza, cambios en el estado de ánimo, náuseas, dolor de espalda, acné, hirsutismo, calambres en las piernas etc. Si estos síntomas persisten en el tiempo el médico puede optar por cambiar de formulación (por ejemplo, de comprimidos a parches), reducir la dosis o cambiar directamente de principios activos. 

Pero el problema más serio de la THR son los efectos adversos que puede producir a más largo plazo. Existe evidencia científica sólida y consistente de que la THR a largo plazo aumenta el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer (cáncer de mama, de endometrio, eventos coronarios, ictus y eventos tromboembólicos). En qué medida ese aumento del riesgo es o no importante depende de cuatro factores: del tipo de THR, de la edad de la mujer al inicio del tratamiento con THR, del tiempo que vaya a durar el tratamiento con THy de la propia historia clínica y riesgo individual de cada mujer a sufrir una de estas enfermedades.

Es por todo ello que la THR se reserva para aquellos casos dónde la intensidad de los síntomas sean tales que afecten a la calidad de vida y limitando la duración del tratamiento al menor tiempo posible, a ser posible como máximo un año.
 
Es importante que las mujeres discutan con el médico el riesgo individual a sufrir alguno de estos efectos adversos más serios a la hora de valorar si comenzar el tratamiento con alguno de los medicamentos de THR que existen.

Otros tratamientos alternativos

Para aquellas mujeres que no pueden o no quieren usar THR hay otros medicamentos que se pueden usar de forma alternativa para el tratamiento de los síntomas vasomotores (paroxetina, citalopram, desvenlafaxina, clonidina, gabapentina) aunque en líneas generales se consideran que son menos eficaces que la THR. 

Otras alternativas son:

  • La Cimicifuga racemosa, que es una planta medicinal que se puede adquirir como complemento alimenticio o como medicamento sin receta.
  • El uso de los fitoestrógenos, que son compuestos presentes en las plantas parecidos al estradiol humano y, por tanto, con débil efecto estrogénico y que se encuentran comercializados como complementos alimenticios en forma de isoflavonas de soja.

La evidencia científica sobre estos remedios naturales no es consistente y no está claro que sean eficaces en el manejo de los síntomas vasomotores de la menopausia. Además es importante tener en cuenta que ser de origen natural no es sinónimo de inocuo. Por ejemplo, la Cimicifuga racemosa se ha asociado con toxicidad hepática, un efecto adverso de frecuencia desconocida pero grave. O, las isoflavonas de soja, de las que no se sabe que efecto a largo plazo puedieran tener sobre el desarrollo de algunos tipo cáncer estrógeno dependiente.   

perimenopausia y la menopausia

Consejos para afrontar la menopausia

La menopausia es un proceso natural y debe afrontarse como tal. En este apartado, te contamos algunas sencillas medidas que te ayudarán a reducir las molestias asociadas a la menopausia:

  • Hacer ejercicio físico de forma regular. Se ha visto que la ausencia de ejercicio físico se asocia a un mayor riesgo de síntomas vaginales. Y se ha demostrado que aumentar la actividad física, ayuda a reducir algo los sofocos.
  • Dejar de fumar. Fumar incrementa el riesgo de padecer sofocos.
  • Evitar el sobrepeso u obesidad. Contribuyen a aumentar la probabilidad de tener sofocos y síntomas vaginales.
  • Evitar algunos de los factores que pueden precipitar los sofocos como, por ejemplo, los platos muy calientes o picantes, las bebidas calientes, el alcohol y la cafeína.
  • Evitar la ropa ajustada, vestir en capas y usar tejidos ligeros y frescos, sobre todo por la noche.
  • Usar hidratantes vaginales, con el objetivo de proporcionar cierto alivio a las molestias derivadas de la sequedad vaginal.