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Diagnóstico del cáncer: marcadores tumorales

23 julio 2017
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23 julio 2017

Los marcadores tumorales son sustancias presentes en la sangre u otros líquidos orgánicos cuya elevación por encima de niveles normales puede ser de ayuda ante la sospecha de algunos cánceres. De todas formas, pueden estar elevados en otras circunstancias: siempre serán necesarias otras pruebas complementarias.

¿Cuáles son los niveles normales de los marcadores tumorales más comunes?

Alfafetoproteína (AFP)

Esta proteína se encuentra normalmente en el feto y es sintetizada por el hígado. Asimismo, se caracteriza por ser muy parecida a la albúmina.

Los valores normales de AFP en adultos y en mujeres no embarazadas son inferiores a 40 ng/ml. En el caso de mujeres encinta, los valores se incrementan de forma natural alcanzando su valor máximo a las 12 semanas de gestación, con la intención de ir disminuyendo después de manera progresiva. Además, los niveles plasmáticos de AFP en la gestante son un indicador de la correcta salud del feto.

Unos valores elevados de este marcador tumoral pueden relacionarse con diversos cánceres (ovario, testículo e hígado), así como con algunas enfermedades hepáticas (hepatitis o cirrosis).

Antígeno carcinoembrionario (CEA)

El CEA es una proteína producida por el feto normal en desarrollo y por diversos cánceres. Los niveles considerados normales en adultos pueden variar ligeramente según la referencia de cada laboratorio.

Los valores de CEA pueden ser altos en personas que padecen cáncer colorrectal, de pulmón, de hígado, de páncreas o de mama. También, sucede esto con enfermedades no tumorales (hepatitis, pancreatitis…), con enfermedades inflamatorias del intestino e, incluso, con el tabaquismo.

Habitualmente, los niveles normales son inferiores a 5ng/ml en las personas no fumadoras y pueden llegar hasta 10 ng/ml en los fumadores.

Antígeno específico prostático (PSA)

Se caracteriza por ser una proteína que se encuentra presente tanto en los tejidos normales como en las células malignas de la próstata. Asimismo, su valor puede incrementarse debido a enfermedades benignas relacionadas con ese órgano, o bien mantenerse inalterable en casos de cáncer.

Existen dos posibles parámetros que se pueden medir con respecto al PSA:

1. Valores del PSA: aunque los valores de referencia pueden variar ligeramente entre laboratorios, se consideran normales en los varones aquellos niveles inferiores a 4 ng/ml. Por encima de ese nivel, habrá que considerar las circunstancias concretas de cada sujeto. En cualquier caso, unos valores superiores a 10 ng/ml obligan a descartar la presencia de un cáncer de próstata.

Otras condiciones que pueden elevar el PSA son, por ejemplo:

  • Una hiperplasia benigna de próstata (aumento de tamaño de la próstata).
  • Una prostatitis (inflamación de la próstata debido una infección).
  • Una retención aguda de orina
  • Un traumatismo de la zona del perineo.
  • Una biopsia prostática.

2. Relación PSA libre/PSA total: el PSA total está formado por dos fracciones: la libre y la conjugada, la cual está unida a proteínas transportadoras. Por ello, además de los valores del PSA total, también puede tenerse en cuenta la relación entre el PSA libre y el PSA total. Esta conexión complementa la determinación de PSA total, aumentando la sensibilidad y especificidad del análisis.

Generalmente, si el aumento de la PSA se debe a la fracción libre, la sospecha se orienta más hacia la existencia de hiperplasia de próstata. Sin embargo, la sospecha se orienta hacia el cáncer si se debe a la fracción conjugada.

CA 19-9

Principalmente, esta proteína se utiliza como marcador tumoral para cánceres del aparato digestivo, especialmente el de páncreas.

Los valores normales se sitúan por debajo de las 40 UI/ml. Sin embargo, pueden surgir niveles superiores cuando la persona padece un cáncer de páncreas, colorrectal, de estómago o de las vías biliares. También, puede darse esta misma circunstancia en individuos con tumores no digestivos (ovario o mama), así como en aquéllos que sufren enfermedades no tumorales (pancreatitis, colecistitis, cirrosis…) o enfermedades inflamatorias intestinales.

CA 15-3

Se trata de una proteína fabricada normalmente por las células mamarias, cuyos niveles aumentan en ciertos tipos de cáncer. Los valores normales se sitúan por debajo de 30 UI/ml.

Si bien es cierto que los niveles más elevados pueden aparecer en el cáncer de mama, es posible que se alcancen también en casos de cáncer de útero, ovarios, pulmón, hígado, colon y recto, entre otros. Asimismo, los valores pueden aumentar como consecuencia de enfermedades no tumorales (hepatitis, cirrosis, sarcoidosis, lupus eritematoso…).

CA 125

La CA 125 es una proteína producida de forma natural por el organismo, pero hasta un cierto nivel. Se asocia especialmente al cáncer de ovario.

Los valores normales están por debajo de las 35 UI/ml. Además del cáncer de ovario, los niveles pueden aumentar en ciertos linfomas y en diversos procesos no tumorales (cirrosis, pancreatitis, enfermedad inflamatoria pélvica…) o, incluso, durante la menstruación.

 

Cuadro-Resumen de los principales marcadores tumorales 

   Valores normales Principales tipos de cáncer a los que puede estar asociado 
Alfafetoproteína (AFP)  Hasta 40 ng/ml, en hombres y mujeres no embarazadas  Ovario, testículo, hígado 
Antígeno carcinoembrionario (CEA)  < 5 ng/ml en no fumadores (10 ng/ml en fumadores)  Colon y recto, pulmón, hígado, páncreas, mama 
Antígeno específico de la próstata  < 4 ng/ml  Próstata 
CA 19-9  < 40 Ul/ml  Páncreas, colon y recto, estómago, vías biliares, ovario, mama 
CA 15-3  < 30 Ul/ml  Mama, eventualmente útero, ovarios, pulmón, hígado, colon y recto 
CA 125   < 35 Ul / ml  Ovario, ciertos linfomas