Informe

Logopedia y trastornos de la comunicación

06 marzo 2018
logopedia

06 marzo 2018

La logopedia es una disciplina sanitaria que se centra en los trastornos y las patologías que afectan a la comunicación humana y al lenguaje. En los últimos tiempos, la figura del logopeda se viene considerando cada vez más relevante desde la perspectiva del desarrollo cognitivo infantil, pero también en adultos.

Trastornos del habla, de la voz y del lenguaje más frecuentes

Disartria

Es un trastorno del habla causado por lesiones del sistema nervioso y que tienen como consecuencia una alteración en el funcionamiento de los diversos músculos que intervienen en la articulación de la palabra. Puede asociar fallos de la masticación y la deglución. Se ve con frecuencia en personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares, pero también en la enfermedad de Parkinson, la parálisis cerebral o la esclerosis lateral amiotrófica, entre otras.

En estos casos, el logopeda ayuda a mejorar la función respiratoria, a fortalecer los músculos, a aumentar el movimiento de la boca, la lengua y los labios y, enseña a hablar a un ritmo más cadencioso. Todo ello redundando en una mejor articulación de las palabras y una mejor comprensión.

Disfonía

Es una patología de la voz por la que se alteran una o más propiedades acústicas como, por ejemplo, el timbre de voz, el tono y la intensidad. Esto se puede deber a un tumor, pero también a causas funcionales (mal uso de la voz, fumar, consumo de alcohol...). La disfonía afecta especialmente a los profesionales de la voz (cantantes, locutores, profesores, etc.), de los que se dice con frecuencia que se han quedado afónicos.

En estos casos, el logopeda enseña una correcta higiene vocal para dejar de forzar las cuerdas vocales, así como modular el tono y el volumen con el apoyo de la respiración para una buena sonoridad. También, pueden formar parte del tratamiento algunas técnicas de reducción del estrés y ciertos ejercicios de relajación.

Afasia

Es un trastorno del lenguaje ocasionado por una lesión del sistema nervioso central que produce pérdida, deterioro o disminución de la capacidad de entender y/o de expresarse. Se trata de un problema del lenguaje en sí mismo. La articulación puede ser correcta, pero la persona puede tener problemas para comprender lo que se le dice o decir cosas que suenan sin sentido. Afecta a personas que han sufrido un tipo concreto de accidente cerebrovascular o lesiones en la zona del hemisferio izquierdo del cerebro que controla el lenguaje.

En este caso, el logopeda se centra en la mejora de las habilidades lingüísticas. Según el tipo de afasia, puede utilizar la escritura y los gestos para ayudar a recordar las palabras, recurrir a juegos de rol que reproduzcan situaciones habituales, etc.

Disfemia o tartamudez

En la disfemia o tartamudez, lo que sucede es que hay una interrupción en la fluidez del habla. No se conocen sus causas exactas, pero parece claro que hay un componente genético. Es más frecuente en hombres que en mujeres, y puede pasar por ciclos de mejora y empeoramiento.

En el caso de la tartamudez, el logopeda suele recurrir a programas de comportamiento que buscan que la persona sea capaz de mantener bajo control sus reacciones ante la interrupción de la fluidez del habla, así como a entrenar la velocidad del habla y la respiración. También practican habilidades en diversas situaciones de la vida real.

Pérdida de audición

La pérdida de audición por un problema congénito o adquirido conlleva problemas de lenguaje y puede afectar a las habilidades cognitivas. En este sentido, es importante la detección precoz. Más allá de que pueda corregirse total o parcialmente con prótesis auditivas (audífonos y/o implantes), la intervención del logopeda puede ser determinante a la hora de estimular y mejorar el lenguaje oral.

Retraso en el lenguaje

Hay niños que presentan un retraso en el desarrollo y adquisición del lenguaje respecto a otros niños de su edad, sin que necesariamente se identifique una patología subyacente. La intervención del logopeda va en estos casos enfocada tanto a los padres como a los niños, a quienes se les enseña técnicas que les ayuden a estimular el lenguaje.