Informe

Biocidas

01 enero 2011
Biocidas

01 enero 2011

Si cada vez que ve un mosquito o una hormiga siente la tentación de rociar toda su casa con insecticida, piense que está propinando a su familia una ración, probablemente innecesaria, de productos químicos que pueden tener efectos tóxicos perjudiciales sobre la salud y el medio ambiente.

Si recurre a biocidas: prudencia y moderación

  • Cuando utilice un aerosol, cubra los alimentos y retire a los animales domésticos a otra habitación.
  • Airee las habitaciones después de usar estos productos y lávese las manos.
  • No coloque difusores eléctricos en una habitación mientras duerme un bebé. Enchúfelo un rato antes; después, desconecte y cierre la ventana.
  • Manténgalos alejados de los niños, especialmente los que pueden ser ingeridos (bolas antipolillas o productos en polvo para combatir a los insectos rastreros; es mejor utilizar trampas estancas).
  • Evite los que llevan los pictogramas de tóxico, nocivo o perjudicial para el medio ambiente. Si los compra, siga cuidadosamente las instrucciones y las dosis inidcadas y nunca quite la etiqueta ni los trasvase a un envase diferente.
  • Al desechar los restos del producto, llévelos a un Punto Limpio. Si se le derrama, recójalo con papeles que absorban y llévelos al Punto Limpio.
  • En caso de accidente, llame al Servicio de Información Toxicológica en los teléfonos 915 620 420 (Madrid, 24 horas), 933 174 400 (Barcelona, de 8h00 a 15h00) y 954 371 233 (Sevilla, de 8h00 a 15h00).