Informe

Ambientadores, no te cargues el ambiente

26 septiembre 2013
ambientadores

26 septiembre 2013

Un ambiente adecuado puede decir mucho de ti y dotar a tu casa de una personalidad propia. Pero, cuidado, algunos ambientadores empeoran notablemente la calidad del aire hasta hacerlo tan tóxico como el ambiente de una sala de fumadores muy cargada.

Emisiones peligrosas

Un ambiente adecuado puede decir mucho de ti y dotar a tu casa de una personalidad propia. Pero cuidado, porque debemos tener en cuenta que, aunque dejemos patente un olor placentero, algunos ambientadores empeoran notablemente la calidad del aire hasta hacerlo similar, en cuanto a toxicidad y riesgos para la salud, con el ambiente de una sala de fumadores muy cargada.

Hemos analizado 22 ambientadores que comparten una característica: en la difusión del olor interviene de alguna forma el calor, ya sea porque hay combustión, como ocurre con las velas o el incienso, o porque la sustancia ambientadora se calienta de modo indirecto, como ocurre con los aceites. Analizamos 4 aceites, 5 inciensos y 13 velas.

El calentamiento o la combustión de las sustancias que componen los ambientadores (parafina y otros subproductos del petróleo, aceites, plantas, maderas, fragancias naturales y químicas...) produce emisiones que resultan peligrosas cuando superan una determinada concentración, que sobrepasan muchos de ellos.

Las velas perfumadas, los quemadores de aceite y el incienso se asocian al bienestar y la relajación. Por eso es habitual que su olor nos reciba en los spas y los centros de yoga, pero también cada vez más en los hogares particulares. Es muy común recurrir a ellos para hacer más agradable el ambiente de espacios pequeños, con una ventilación pobre o nula.