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Desproteccion al inquilino y reembolso inadecuado

Reclamación cerrada Resuelta

Esta reclamación es Pública

Tu reclamación:

A. M.

A: AIRBNB

25/11/2021

Realicé una reserva por motivos de trabajo del 29 de octubre al 30 de diciembre, concretamente en la calle San Martín 22 cuarta planta (Santander), a través de la agencia Airbnb. En principio parecía una zona tranquila y un edificio normal. Sin embargo nada más llegar lo primero que me llamó la atención fue que justo encima de mi piso, en el descansillo del quinto, me encuentro que el vecino que vivía ahí, tenía completamente ocupado el rellano, con una sábana blanca y sucia que lo tapaba parcialmente, pero que aún así dejaba verse como estaba lleno de sus cosas (una bicicleta, una silla, unas ruedas, un armario, fotografías, tazas, etc.), incluso un palé con un candado a modo de puerta para que nadie pudiese entrar en el descansillo, lo cierto es que en un primer momento pensé que ese hombre era un okupa, por ese mismo motivo, decidí ponerme en contacto con mi casera y me respondió que “ es un chico que vive ahí solo, que lleva muchos años allí y que tiene la manía de usar mucho el descansillo pero que lo conoce todo el vecindario y nunca se mete con nadie” Por lo que decido no darle mucha importancia al asunto, y no fiarme de una primera impresión. Desde el inicio empiezo a notar cosas extrañas como que escucho la música que tiene puesta en el rellano durante todos los días, a un volumen tan alto que tenía que subir el volumen de mi televisión, que se pasa la tarde entera en el rellano (generándome inseguridad porque desde ahí podía ver cuando llegaba y cuando me iba). Además, se le oye hablar solo. Por las noches sobre la 1h o 2h, bajaba y subía por las escaleras del edificio haciendo ruidos extraños, así como silbando y escupiendo. Lógicamente, a esas horas y al estar sola, no voy a salir de mi vivienda a comentarle nada. El 16 de noviembre llego de trabajar a las 15h y comienza a poner la música en cuanto entro a mi domicilio a un volumen más alto de lo normal. Sobre las 17h decido subir a preguntarle amablemente si puede bajar la música, contestándome que no y que yo hiciese lo que me de la gana, que él iba a hacer lo mismo y me la subió. Por esto decido llamar a Policía Local, personándose en el lugar, y tras mucha paciencia, insistiendo en que al vivir en comunidad hay que saber convivir con el resto y que la música se escucha desde el portal hasta el quinto piso, consiguen que baje un poco la música, pero insistiendo que él puede estar en la escalera escuchando música y no la tiene por qué quitar. Abandonando el lugar la Policía, siguió con la hasta las 22h. Durante ese altercado, tuve la suerte que mi pareja había venido unos días a estar conmigo, porque si no hubiese sido así no me hubiese atrevido a salir de mi casa, pero también me hizo pensar que yo no deseaba estar sola ahí, porque me daba miedo. Tras esto contacto con mi anfitriona comentándole lo ocurrido, contestándome que ella también estaba preocupada, y que entendería perfectamente que abandonase el domicilio ante tal situación. Al día siguiente, 17 noviembre, vuelve a poner la música, no dejando así poner tener una estancia confortable al tener que estar escuchando de fondo esta música y no pudiendo actuar legalmente porque a esas horas ese ruido está permitido por Ley. Esa misma noche a altas horas de la madrugada, el vecino decidió volver a bajar por las escaleras, murmurando algo ininteligible y subiendo y bajando las escaleras de forma mas agitada de lo que ya venía siendo habitual en él. Tras esto decido contactar con “Airbnb” ese mismo día, al comentarle esta situación me permiten abandonar el lugar con un reembolso, entendiendo así mi problema de convivencia. La reserva que realicé fue: 42,34€ x 62 noches = 2625€ (20% de descuento por estancia larga). Gastos de limpieza = 40€ Tarifa del servicio = 342,28 €. Total = 3007,38 €. Del importe total, al realizar la reserva te cobra Airbnb 1503,69 € por el primer mes. La mitad del alojamiento, teniendo que pagar el resto el 19 de noviembre. Airbnb, decide no hacerme pagar la otra mitad del alojamiento y reembolsarme las noches no disfrutadas. Me encuentro que la cantidad reembolsada es de 124,02€. Abandonando la estancia desde el 18 hasta el 30 de noviembre, 12 días, por el cual la noche sale a 10,33 €, importe bastante inferior al que al principio pagaba (42,34€) y que por lo tanto por un mes de alojamiento (1503,69€) me supone por 19 días de estancia pagar 1379,67€ (1503 - 124). Contacto con Airbnb, comentándome que no tengo el 20% de descuento que tenía por estancia larga,por no haber estado 4 semanas, y ahora las noches disfrutadas (un total de 20 pasaban a costar en vez de 42€ - 59, siendo un total de 1180€ + gastos de gestión y de limpieza), ahí ya muestro mi queja puesto que yo abandono el sitio por miedo a una persona de la cual posteriormente me entero que sí que ha tenido problemas con otros vecinos, ósea que ya no es que solamente se me ocultase la realidad o la existencia de ese vecino, sino que encima se me mintió. Puesto que los días posteriores a mi marcha hablándolo en mi trabajo, dio la casualidad que el cuñado de una compañera tuvo que abandonar ese mismo piso hace 3 años, hecho corroborado en persona con el afectado. Como último incidente el día de la mudanza, cuando mi pareja fue a por el coche, el vecino de arriba bajó y se puso enfrente de mi puerta con su música, y yo sola dentro de la vivienda, con un estado de nervios alto, a pesar de saber que me iba a marchar. En definitiva, por prevenir una situación peor, tuve que abandonar el piso que había reservado y esta empresa, en vez de ayudarte de manera económica, aportando la cantidad de dinero acorde a la estancia a la reserva inicial que se realiza, consigue que al final tu estancia programada sea aún más cara, sin mejorar la seguridad de un alojamiento que anuncian y que tiene acceso cualquier persona, siguiendo ese anuncio aún en Internet.

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