Informe

Fotodepiladoras domésticas

17 octubre 2016
fotodepiladoras

17 octubre 2016

Las fotodepiladoras domésticas son fáciles de usar, seguras y son capaces de eliminar el vello, aunque no todas de una manera igualmente eficaz. Este tipo de aparatos pueden ser una alternativa a los centros de depilación ¿Estás pensando en comprarte uno de ellos? Los comparamos para que puedas elegir con criterio.

Ni riesgos ni irritación

Algunos consejos te ayudarám a sacar el máximo partido a tu fotodepiladora, evitando riesgos:
  • Debes usarla cuando ya no queden restos del bronceado. 
  • Es conveniente que recortes primero el vello con una cuchilla, dejando los puntos de los pelos visibles.
  • Comprueba que la piel queda limpia, sin restos de cremas ni desodorantes, antes de utilizar la fotodepiladora.
  • No utilices la fotodepiladora si tu piel está irritada, tiene heridas, varices, eczemas o tatuajes.
  • Pruébala antes sobre una pequeña parte de tu piel, usándola a intensidad reducida. Si notas algún efecto indeaseado, no continúes la depilación. Si el problema persiste, consultale a tu médico o dermatólogo.
  • Evita el uso de la fotodepiladora si consumes algún tipo de medicamento fotosensible. Por ejemplo, algunos antiinflamatorios (ketoprofeno, diclofenaco e ibuprofeno por vía tópica), antibióticos (doxiciclina, ácido nalidíxico y ciprofloxacino), antihistamínicos (prometazina), protectores del estómago (omeprazol), fármacos para la tensión (furosemida, enalapril), fármacos para el corazón (amiodarona, diltiazem, nifedipino), antiacnés (derivados del ácido retinoico), o anticonceptivos orales. 
  • Los modelos analizados no plantean problemas de seguridad, ni tampoco dermatológicos, pero debes respetar las frecuencias de uso: utilizar la depiladora demasiado a menudo, sin esperar el tiempo necesario entre sesiones es el principal riesgo.