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Vitrocerámica: guía para acertar

24 febrero 2014
placas vitrocerámicas

24 febrero 2014

Guía de compra sobre vitrocerámicas: compara ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de placas de vitrocerámica, ya sean de gas o eléctricas: radiantes, halógenas, de inducción… Te ayudamos a elegir, y si lo tuyo es la inducción, consulta el comparador.

Las mejores placas de inducción

El material de la superficie de las placas, la vitrocerámica, se caracteriza porque permite la transmisión del calor de abajo arriba (noen horizontal), y porque resiste pesos y grandes diferencias de temperatura.

Las vitrocerámicas presentan indudables ventajas respecto a las cocinas con fuegos de gas o eléctricos.

  • Son fáciles de limpiar.
  • No hay riesgo de que se caigan los recipientes, al ser plana la superficie.
  • Las placas de vitrocerámica resultan aparatos seguros de usar, pues el calor se limita a la zona del quemador. Además, hay avisos luminosos que indican que la placa permanece caliente.
  • Algunos fuegos (inducción, los halógenos y los “Hi-light” son realmente rápidos).

Placas de inducción

Tipos de vitrocerámicas 

Apagadas, todas las placas vitrocerámicas parecen iguales, pero entre ellas hay grandes diferencias, según el tipo de elementos caloríficos que se usen. Es habitual que en una misma placa vitrocerámica  se combinen “fuegos” diferentes, si bien en los últimos tiempos se están imponiendo los modelos de inducción.

Vitrocerámica de placas radiantes

El calor se genera gracias a unas resistencias metálicas, con forma de espiral. Son las vitrocerámicas más económicas, pero las menos efectivas.

Las placas rápidas o “Hi-light” están formadas por resistencias onduladas que reaccionan con más rapidez que las radiantes, por lo que se han impuesto sobre éstas.

Vitrocerámica de placas halógenas

Recurren a luces halógenas, muy rápidas, como elemento generador de calor. Lo habitual que en la misma vitrocerámica se combinen estos fuegos con resistencias radiantes o “Hi-light”.

Vitrocerámica de inducción

Son las placas más modernas. La inducción magnética es la encargada de generar el calor. Cuando se introduce un objeto metálico en un campo magnético, se genera en el metal una corriente que produce calor: las placas de inducción se basan en este mecanismo de campos magnéticos por el que se calienta directamente el recipiente, no el cristal cerámico intermedio.

  • Las vitrocerámicas de inducción tiene la ventaja de que son muy rápidas
  • Son muy fáciles de limpiar: basta pasar un paño húmedo.
  • Además, son muy seguras. No hay una llama y además, el sistema calienta directamente el recipiente, sin que se caliente también el cristal desde el interior (sólo lo hace por efecto de la conducción de calor del recipiente, y se disipa rápidamente). Si no hay un recipiente encima, no existe calor, y se puede incluso poner la mano sin que pase nada.
  • Aunque son más caras, el consumo eléctrico es menor que el de una placa vitrocerámica tradicional, y a la larga se amortiza parte de la inversión.
  • El inconveniente es que no sirven para cocinar el todo tipo de batería de cocina. Sólo se pueden usar recipientes en los que se puede adherir un imán, y que tengan fondo plano y liso.  

Placas de inducción: ¿cuál elegir?

Las vitrocerámicas de inducción son las más sofisticadas y las que ofrecen mejores prestaciones a los usuarios. ¿Estás pensando en comprarte una vitrocerámica? Te ayudamos a elegir: consulta el

 

 Comparador de placas de inducción